Los Sueños de Fabian

En esta sección nos permitiremos el lujo de volar, de volar con nuestra imaginación e intentar a veces narrar situaciones figuradas en contextos ficticios, sueños mezclados con realidades no necesariamente a partes iguales y con la única intención de conseguir que junto con nosotros, también vosotros voléis y despertéis a vuestra imaginación…

el sueño de Fabian

el sueño de Fabian

El aviso sonó nítido, así lo señaló el replicar del martillo de su oído, el  pinganillo introducido en su oreja y sujeto con cinta lo anuncio, la orden clara y sin dudas: «ahora».

Esa señal le había catapultado a la cabeza de la carrera, llevaba 20 kms exprimiendo sus privilegiadas piernas a la cabeza de la misma, sometiendo a un castigo desmesurado a todo el pelotón y él lo sabía. Sabía que en situaciones normales, como las actuales, su ritmo podría ser soportado por unos pocos, pensó acertadamente, que ya habrían comenzado a  descolgarse corredores de menor entidad en la parte trasera, que ni con la ventaja cobarde del rebufo aguantarían su estampida.

La táctica programada en el hotel, tantas veces hecha trizas por las situaciones de la carrera, esta vez había salido perfecta, se encontraban en la situación idónea en el momento exacto. Cerca ya de terminar su misión, acelero poniendo toda la carne en el asador, dejando a su jefe de filas inmejorablemente colocado, se acercaba el final. Las terribles 21 curvas de Alpe d’Huez decidirían quien ganaba este año el tour. Aun así siempre tenía, llegados estos momentos el mismo pensamiento: “Por que no». Siempre había pensado secretamente que podía ganar una gran vuelta a tres semanas, que tenía potencial.

Sin embargo, en las primeras rampas del puerto, sus piernas le escupen la realidad, nunca podrá ganar el tour, al amarillo de la «grand boucle» le gustan otro tipo de corredores. Para un fuera de serie como él, es duro de asimilar y ni el saludo de su jefe de filas agradeciéndole su trabajo, cuando le adelanta amortigua esa frustración.

el gran Fabian

el gran Fabian

Su cuerpo no está diseñado para retorcerse encima de la bicicleta, ver su figura perfectamente ajustada sentado encima del sillín, contrasta con lo torpe de sus movimientos cuando la carretera se empina y debe ponerse de pie sobre su montura. Resignado sabe lo que le espera, conoce esa situación tantas veces vivida, aficionados arremolinados en la carretera le tendrán que empujar en las partes más duras del puerto y se lo irán contando a sus amigos. Contaran que ayudaron al gran Fabian Cancellara a subir, pero ignoraran relatar su esfuerzo anterior.

Inmerso en esa situación, decide evadirse de la media hora que le queda de sufrimiento, aunque la mirada inquisidora de algunos compañeros de profesión, no le deja escaparse. A muchos les ha perjudicado su último esfuerzo y alguno perderá su contrato para el año que viene. Por fin consigue poner el piloto automático  de su cerebro y aunque el griterío de los aficionados es ensordecedor, su mente empieza a volar poco a poco, el algarabío se atenúa, sus piernas se relajan y sus pensamientos le teletransportan al dulce invierno canario, donde se entrenó a comienzos de año y donde todos son mucho más amables. Así será mucho mas fácil…

Dedicado al gran Fabian Cancellara.

Fuente: pedaleandoporcanarias

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