Viajar en bicicleta, ¿te atreves?

Viajar en bicicleta, ¿te atreves?

La bicicleta es un instrumento de libertad. La sensación de independencia que se produce al poderte desplazar por prácticamente cualquier carretera o camino, sin más dependencia que la fuerza que sean capaces de desarrollar tus piernas, es exclusiva de los ciclistas. Nos resulta casi imposible describírsela y hacerle partícipe de ella a la gente que nos rodea y que no quiere ni oír hablar de hacer ningún tipo de esfuerzo.

Quique Morales. Coleccionando Atardeceres

Quique Morales. Coleccionando Atardeceres

Comerte un plátano o una barrita energética entre tragos a un bidón de agua prácticamente vacío, contemplando el paisaje mientras recuperas el resuello,  después de una dura subida, es otra de aquellas sensaciones que no se pueden describir fácilmente y, sólo cuando has sido capaz de conseguirlo, llegas a comprender a aquel amigo que te metió en esto de dar pedales y te hablaba de esta sensación.

Tampoco las perplejas caras de incredulidad que conseguimos sacar a cualquier persona sedentaria, vecino o amigo, sin ninguna cultura deportiva más allá de los ronaldos y los messis de los cojones, cuando les contamos hasta dónde llegamos cuando salimos a dar un paseo mañanero con los colegas de la grupeta, tiene desperdicio. Si  bien está reconocerlo, nos alimenta nuestro orgullo, soterrado, y que todos llevamos dentro. Yo soy capaz y tú no.

Incluso a veces, la imaginación nos hace volar, e imaginamos largos viajes  en bicicleta, retos mucha veces imposibles de realizar, no por falta de ganas, ni tan siquiera por falta de dinero, simplemente por estar atrapados en nuestra vida, con nuestras cargas personales y nuestras miserias. Por eso, cuando vemos por la tele cualquier noticia en los informativos, a modo de flashback, de alguien que ha roto con su vida anterior e inició hace tiempo un viaje sin más equipaje que el que puede arrastrar en su bicicleta, tenemos una sensación interior mezcla de envidia contenida e ilusión secreta. En ese momento empezamos de manera reaccionaria a buscar excusas que nos liberen del sentimiento de tiempo perdido que durante un momento se apodera de nosotros e inventamos excusas del tipo de: Hace falta tiempo, no tengo suficiente dinero, no puedo dejar la mierda de trabajo que tengo, etc, etc,…

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

Pues bien, como nosotros tenemos la suerte de contar con alguien que sí ha sido capaz de romper con su presente y dedicar tiempo a hacer lo que le gusta, como Quique Morales y Alicia Rodríguez, recorriendo el planeta en bicicleta, nos pareció de todo punto interesante preguntarle sobre determinadas respuestas a esas preguntas que nos hacemos. Para que la próxima vez que tengamos la tentación de coger carretera y manta tengamos menos excusas y más motivos para emprender aquel largo viaje que siempre quisimos hacer…

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

-A ver  Quique, una cosa, a la hora de viajar suponemos que el dinero siempre es de los capítulos más importantes…

De los capítulos más personales de un viaje es siempre el presupuesto. Nosotros nos movemos con 300 euros persona/mes. Esto es un poco justo o incluso puede no ser suficiente para países desarrollados (Europa, Canadá, EEUU, Australia o Japón) y algo más holgado para Asia o Latinoamérica (salvo Chile y Argentina que tienen precios más altos).

-Pero no me termino de creer que puedas viajar, pagando comidas y alojamiento por ese dinero…

Eso sí. Cocinamos prácticamente toda la comida que consumimos.  La adquirimos en supermercados y acampamos todo lo que podemos. Por contra, en los países «desarrollados» es donde más Warmshowers hay (una comunidad sin ánimo de lucro de ciclistas, o simpatizantes con la causa, que alojan y, a veces, ofrecen alguna comida a viajeros en bici). Algo así como Couchsurfing, pero para ciclistas.

-¿Y esa organización funciona en todo el planeta?

En Latinoamérica están las Casas de Ciclistas, que ofrecen alojamiento a cambio de echar una mano en las tareas de la casa o por un precio simbólico. La última que visitamos fue en La Paz. Muy buen ambiente, situada en el centro de la Ciudad, y frecuentada por viajeros en bici que nos vamos reencontrando una y otra vez a lo largo del Continente y donde fluye la información y ¡la cerveza!. El coste es de 20 bolivianos/ día, unos 2 euros y poco.

-Y en cuanto a la bicicleta qué nos puedes contar…

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

Quique Morales y Alicia Rodríguez coleccionando atardeceres

Algo muy delicado a elegir es tu compañera fiel, la bicicleta, y aunque te encuentras gente pedaleando con bicis básicas, la inmensa mayoría hemos dedicado tiempo y recursos a adquirir una bici en condiciones. Al menos en viajes de este tipo, largos y por terrenos exigentes (Otra cosa es que te vayas de viaje por un par de semanas y siempre por asfalto). No tienes que gastarte un pastón. Por 1.000 y pocos euros ya tienes bicis más que capaces para rodar el mundo (alforjas y equipamiento aparte, lógicamente. Este es también un capítulo muy largo y complejo).

-¿Y te puedes autofinanciar buscándote la vida con trabajos para sufragar los gastos?

Casi todos los viajeros inician sus andanzas con ahorros. Los países que visitamos lo hacemos como turistas, por lo que nos está prohibido trabajar de manera remunerada. Ahora bien, si es prácticamente imposible trabajar digamos en Canadá, no lo es tanto es zonas como Latinoamérica, donde la legislación es más relajada. Eso sí, los sueldos son locales. Puedes trabajar de camarero (mesero) en San Cristóbal de las Casas (Chiapas-México) por 5/6 euros día, en jornadas de 8/10 horas (sacas algo más con las propinas) por lo que la mayoría de la gente cuando necesita capitalizar, vuelven unos meses a sus países y sacan mucho más dinero con el que sobrevivir en lugares baratos del mundo. Hay opciones para «no gastar». Hablo de voluntariado (wwoof.net por ejemplo) que además te ayudan a conocer mejor un país o a practicar un idioma.

Quique Morales. Menú de 1,35 euros en Perú

Quique Morales. Menú de 1,35 euros en Perú

-Porque, ¿cuánto te puede valer comer o domir?

Comer y dormir… más de lo mismo, los costes varían sustancialmente de unas zonas a otras. En América Latina, Asia o África es ridículamente barato comer (Ecuador 2,5 dólares un almuerzo. Perú 5 soles -1 euro y poco-. Bolivia 10 bolivianos -1 euro y poco-. Así como dormir se puede a partir de 3 euros, eso sí es básico, básico. Personalmente prefiero mi tienda, mi colchón y mi saco de dormir a algunos establecimientos, pero hay de todo.

En general, viajar en bici es muy barato comparado con otras formas de viajar. Es la experiencia la que te va enseñando y moldeando, como la vida misma, ¿no?

Bueno, pues si te parece y tienes tiempo nos gustaría que no contaras en otra ocasión en que consiste el equipaje que llevas y que has tenido que cargar por toda América. Te agradecemos que nos dediques tu tiempo y esperamos que os encuentreis bien, por donde quiera que estéis.

Todas las imágenes que salen en el artículo pertenecen a Quique Morales, en su blog hay muchas más, a cual mejor. Si queréis conocer más de Quique Morales y sus viajes visitad su blog AQUÍ

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