We are the champions. Despedida y cierre de la Cape Epic 2015

We are the champions. Despedida y cierre de la Cape Epic 2015

Maspalomas Costa Canaria junto a los segundos clasificdos en la Cape Epic el Topeak Ergon

Maspalomas Costa Canaria junto a los segundos clasificdos en la Cape Epic el Topeak Ergon

Llegó el día, los corredores canarios cruzaron la meta y se convirtieron en Finisher de la Cape Epic 2015. El equipo Maspalomas Costa Canaria con Pedro Rivero y José Marrero invirtió exactamente 43:20.329 en recorrer los 735km de los que constaba la prueba, a una velocidad media de 17.26km/h. Consiguieron situarse en la posición 36 de su categoría y en la 132 de la general, muy por encima de las expectativas que tenían, acabando tan cansados como contentos, a juzgar por sus crónicas y comentarios que durante esta semana mantuvimos a diario.
Alejandro Banchio finisher de la Cape Epic 2015

Alejandro Banchio finisher de la Cape Epic 2015

El otro protagonista era Alejandro Banchio, que tuvo que terminar la prueba en solitario, debido a la retirada del compañero del equipo CANSA Tarraco 4 Luis Alberto Cristóbal, por motivos que ya recogimos en un anterior artículo. Alejandro terminó la prueba en 56:02.057 a 13.35km/h de promedio. No tiene clasificación porque  culminó la prueba sin su compañero de equipo, sin embargo, se le considera a todos los efectos finisher de la prueba y siempre podrá contar con esta muesca en su curriculum ciclista, al igual que el equipo Maspalomas Costa Canaria.

José Marrero, como vino haciendo todos estos días, nos envió su visión particular del último día de competición.

Y llegó el último día. Después de la etapa de ayer,  rápida y corta, disfrutamos de la tarde más larga y ociosa de toda la carrera. Te tumbas al sol aquí,  a la sombra allá,  masaje con esta gente,  hablar con aquella,  etc. Es el día con el que más gente interactúas.

Llega la cena y como de costumbre me junto con Pedro,  Xisco y Miquel. Pedro ha tenido que visitar nuevamente al doctor,  le duele mucho el tobillo. Ya está confirmado que no se trata de una lesión sino de algún tipo de reacción a la picadura de algún bicho. Le recetan antibióticos que lo dejan grogui. Tras la cena Pedro se va a acostar y nosotros nos quedamos al briefing de la etapa final. Pinta bien,  92 kms y solo 1.500 metros de desnivel repartidos casi en dos puertos nada más,  uno al principio y otro 5 kms antes de meta.

Nos dicen que etapa fácil y que saldremos a las 7:45. Buena noticia,  a ver si duermo un poquito más y se sale de día.

Llega el día D. No me encuentro nada bien. La rodilla duele horrores. Tengo que ir al médico a ver si me baja un poco el dolor. Por lo menos no está inflamada. 7:40 y ya en la línea de salida,  cada vez, apuramos más. Estamos los últimos de nuestro cajón,  el cajón de la élite. Da igual,  nos iban a pasar igual. Tengo muy malas piernas para hoy. Pero hay que acabar. 7:45, se da la salida y ritmo suave,  no soy el único que va jodido. Avanzamos posiciones y nos situamos a mitad de pelotón. El aparatoso vendaje me molesta y además el efecto es nulo. Qué bien me vendría un nolotil ahora.

Primeros 25 kms llanos a ritmo alegre. Pedro me sigue cual escudero como casi siempre en el llano. En cuanto la cosa se eleva,  se pone a tirar que da gusto. Poco antes del primer avituallamiento hemos alcanzado a la pareja de Ajram y Mayalen,  van con problemas. Cargamos agua y llega el primer repecho duro del día. Decían que era fácil. A lo lejos y en las alturas ves a corredores.

Esta gente se ha vuelto loca,  cómo voy a subir allá arriba ahora. Pues hay que subir. Puerto muy largo con repechos finales en los que ya no puedo pedalear más. Hay que caminar. Sol de justicia,  sudor que cae a chorros y después de un buen rato llego a la cota más alta del día. Peligrosísima bajada en la que todos van caminando pero yo no me resigno,  Pedro se me ha ido y tengo que recuperar. Lo alcanzo pero inmediatamente viene otra subida. Otra vez a caminar.

 Tras pasar esta importante dificultad y según la altimetría ahora vienen unos 30 kms de llano. Efectivamente te da la sensación de estar rodando en Fuerteventura solo que las piernas no van. Llega el segundo y último avituallamiento. Cargas agua,  isotónico y trozos de sandía al bolsillo. Intentas salir rápido para meterte en un grupo que te lleve.

Enfilamos una recta con ligera pendiente y vemos a unos 300 metros un numeroso grupo al que nosotros y una pareja de Nueva Zelanda intentamos unirnos. Imposible,  van muy rápido y nosotros solos no podemos. Poco a poco se alejan.

Nosotros también descolgamos a los neozelandeses y nos quedamos solos en esa llanura,  pasto de inmensas vacas que nos miran impasibles a nuestro paso. Hay que seguir y olvidarse de la rodilla. Nos alcanza una pareja de alemanes y un colombiano. Nos intentamos enganchar para poder ir algo más cómodos. Pedro se descuelga y me quedo para darle rueda. Vamos muy justos.

Poco a poco vamos cogiendo nuevamente ritmo y alcanzando equipos. Hasta que llega la última subida de la Cape Epic 2015. Otra subida tremenda y a estas alturas de la carrera,  un crimen. Subir, subir, subir. Me quedo solo,  mi compi se va para arriba. Sigue la subida y ves el cartel de últimos 5 kms pero esto no se acaba. Te meten para rematar en una cantera medio abandonada. Sigues subiendo. No puede ser,  ves a gente en una loma a lo alto.

Pedro me espera pero le grito que siga, que vengo detrás,  que no pare, que en la bajada me tiro a muerte. Sigo subiendo. Esto no se acaba nunca. Por fin el repecho final. Oigo a bicis detrás,  ya no las puedo dejar pasar porque me pueden fastidiar la bajada,  toca apretar. Y aprieto hasta reventar casi literalmente.

En otras circunstancias de carrera era un tramo para subirlo caminando.

Comienza la espectacular bajada. Se trata de un camino hecho para la bici. Con peraltes y puentes. Me lanzo,  quedarán unos tres kms para meta y ya todo bajada. Veo a Pedro a lo lejos en uno de los zigzags. Voy alcanzando bicis que se apartan a mi paso. Estoy desmadrado. Público en todas las curvas que  me gritan. Ya tengo a Pedro a tiro. En el medio un australiano. Se acaba apartando.

Y alcanzo a Pedro,  ya está hecho le grito. No arriesgues,  no hay nadie detrás y delante ya están muy lejos. Disfrutamos de los puentes y peraltes,  y de los ánimos del público. En un momento Pedro me dice que va pinchado,  la rueda le flanea. Bajamos un poco más el ritmo. Le pido paso para adelantarme a meta y sacar el móvil para grabar el momento.

 Paso y me intento dar un homenaje ante tanto público y que me salgo del carril. Gente corriendo a la que casi atropello. La pobre niña no duerme bien esta noche, pensé tras esquivarla por poco. Me meto nuevamente el sendero,  última curva,  saco el móvil y espero por Pedro.

Entramos en la zona vallada,  muchísimas gente gritando,  piel de gallina,  estamos solos en meta,  nos gritan, animan y felicitan a nosotros. Indescriptible sensación. Nos reciben con una botella de champán y su respectiva copa. No la necesitamos,  el líquido dorado corre sobre nuestras cabezas. Estallamos de emoción. Lakata es el encargado de ponernos la medalla de finisher. La gente nos felicita.

Hemos hecho la CAPE-EPIC.

Quiero aprovechar esta última crónica para comentar lo siguiente :

Siempre que he salido con motivo de algún reto personal con mi gente del «Toptime Team» había escrito un «diario de la aventura».

Desde la última vez, en Islandia 2012, ha habido avances tecnológicos como el whasaap, lo que me ha permitido remitir al momento mi experiencia y eso dio pie,  a petición de Oscar,  de la página pedaleandoporcanarias.com, a que publicara una crónica diaria.

Todo esto que nació sin ninguna pretensión y solo para mi archivo se le dio relevancia un poco a petición popular.

Por ello es por lo que quiero aprovechar y agradecer:

– A la gente de Lanzarote con los que hice gran parte de la preparación para cumplir este reto. 

– A mis compis de trabajo y también de salidas por sus constantes ánimos. 

– A los amigos del «biciclismo», porque siempre están ahí.

– A mi equipo el Brielbike.

– Al Toptime Team y especial a Pepe Guerra por el seguimiento que me ha hecho desde la web,  y dándome los tiempos antes incluso que la organización.

-A Oscar de la página pedaleandoporcanarias.com por el seguimiento desde su web.

-A todos los que de corazón se alegran de que pueda cumplir este sueño y me han animado a seguir.

– Y sobre todo a mi mujer y mi hija por darme la bendición para venir hasta aquí.

Muchas Gracias

                                                                                     José Marrero

Se acabó la aventura, los nuestros volverán a sus quehaceres diarios, a sus rutinas y recuperarán el pulso a sus vidas. Para ellos quedarán todos los momentos únicos que vivieron en el desafío que supone, para un ciclista aficionado, una prueba de este tipo, no sólo físico, sino psicológico y económico. Nosotros, en la medida que pudimos, intentamos hacérselo vivir a más gente, gente que quizás dentro de unos años lea y encuentre en nuestros artículos información interesante de la prueba Sudafricana, para una posible participación o por simple curiosidad lectora.

La idea de estas crónicas surgió de manera improvisada y sin ningún tipo de planificación, pero nos sirve perfectamente como ejemplo de que en pedaleandoporcanarias no solamente intervienen nuestros ciclistas más destacados, si no aquellos que reúnen únicamente dos condiciones en común, Canarias y la pasión por el ciclismo.

Agradecer de nuevo a los tres participantes su siempre inestimable colaboración y ayuda, sin la cual, estas noticias hubieran sido tristes notas de prensa, muy especialmente a José Marrero por habernos dejado husmear y satisfacer nuestra curiosidad en su diario. Muchas gracias y felicidades. Un abrazo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. En su navegador puede deshabitar las cookies y borrarlas.ACEPTAR

Aviso de cookies
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad