El pulsómetro, nuestro mejor amigo sobre la bici.

El pulsómetro, nuestro mejor amigo sobre la bici.

 

Pulsómetro Garmin Edge 1000

Pulsómetro Edge 1000

De los accesorios que podemos comprar para llevar con nosotros en la bici, el pulsómetro es uno de los que no puede, ni debe faltar. Cualquiera que practique ciclismo os dirá que es fundamental, pues nos permite conocer cómo funciona nuestro cuerpo frente a los esfuerzos que hacemos sobre la bici o programar nuestros entrenamientos.

¿Qué es?

El pulsómetro o monitor del ritmo cardíaco es un dispositivo electrónico encargado de medir nuestro pulso y mostrarlo en la pantalla del dispositivo, ya sea un reloj de pulsera, un cuentakilómetros, o un equipo para instalar sobre el manillar o potencia de la bici. También los hay que nos permiten conocer la potencia que desarrollamos al pedalear aparte de la velocidad y la cadencia.

¿Para qué nos va a servir?

Con él podemos saber cómo es de bueno -o no tan bueno- nuestro estado de forma, si estamos entrenando bien, o por el contrario estamos sobre entrenando. Con el pulsómetro podemos realizar un plan de entrenamiento que nos ayude a mejorar nuestra forma física, mejorar contra el crono, subiendo, o en todos los terrenos.

Nos servirá para entrenar la resistencia (resistencia aeróbica, resistencia anaeróbica, potencia aeróbica y capacidad aeróbica), la fuerza (fuerza resistencia, fuerza velocidad, fuerza explosiva) y la velocidad (velocidad-resistencia).

Pulsómetros

Correa Monitor Frecuencia Cardiaca

¿Cómo lo utilizamos?

Lo primero de todo es averiguar cuál es nuestro ritmo cardíaco máximo (HRmáx) y a partir de ahí podemos calcular el porcentaje de dichas pulsaciones máximas en el que queremos trabajar.

¿Cómo calculamos nuestro HRmáx?

Existen varias formas, la más sencilla y menos precisa es HRmáx=220-edad (en hombres) o HRmáx=226-edad (en mujeres). Es válido como una primera aproximación.

Sensores de velocidad y cadencia Garmin

Sensores de velocidad y cadencia Garmin

La más precisa se obtiene acudiendo a un centro especializado para que nos realicen una prueba de esfuerzo, algo muy aconsejable porque también nos darán otros parámetros relacionados con el rendimiento del ciclista, como son el umbral anaeróbico (máxima intensidad que podemos desarrollar sin que se acumule ácido láctico en el organismo), el consumo máximo de oxígeno que podemos desarrollar en un tiempo determinado (VOmáx) y nos realizarán un electrocardiograma para descartar algunas patologías del corazón que podrían desaconsejar la práctica del ciclismo.

Una última forma, más «casera«, consiste en rodar en terreno llano con un repecho final. Iremos aumentando el ritmo poco a poco hasta llegar a la subida a tope e intentar realizar el máximo esfuerzo posible hasta que no puedas más. En ese punto deberías haber alcanzado tus máximas pulsaciones.

Medidor de potencia SRM

Medidor de potencia SRM.

¿Qué hacemos ahora?

Podemos decir que a cada porcentaje de HRmáx le corresponde un trabajo diferente y por tanto los resultados que obtendremos también serán diferentes.

  • HR<60% trabajo aeróbico, no se obtienen mejoras interesantes para la práctica del ciclismo. Se consumen grasas.
  • HR=60-65% trabajo aeróbico de recuperación y descanso. A partir de este punto acostumbramos al cuerpo a quemar grasas para obtener energía. Entrenamos la resistencia aeróbica.
  • HR=65-70% trabajo aeróbico, consumimos grasas. Entrenamos la resistencia aeróbica.
  • HR=70-75% trabajo aeróbico, consumimos grasas y glucógeno. Entrenamos la resistencia aeróbica.
  • HR=75-80% trabajo aeróbico, principalmente se consume glucógeno. Entrenamos la resistencia aeróbica y capacidad aeróbica.
  • HR=80-85% trabajo aeróbico-anaeróbico, se consume glucógeno. Entrenamos la intensidad aeróbica, potencia y capacidad aeróbica, capacidad anaeróbica láctica y el umbral anaeróbico.
  • HR=85-90% trabajo aeróbico-anaeróbico, se consume glucógeno. Entrenamos la potencia aeróbica, el umbral anaeróbico, la resistencia anaeróbica láctica, fuerza resistencia y capacidad anaeróbica láctica.
  • HR=90-95% trabajo anaeróbico, se consume glucógeno. Entrenamos la velocidad resistencia, la fuerza velocidad y la potencia anaeróbica láctica.
  • HR=95-100% máxima intensidad a la que podemos trabajar (en ocasiones incluso se puede llegar a superar). Consumimos glucógeno y Fosfato de Creatina. Entrenamos la resistencia anaeróbica aláctica y la fuerza explosiva.

“El pulsómetro nos permite conocer mejor cómo reacciona nuestro cuerpo a los esfuerzos”

Ventajas:

Bien utilizado permite desarrollar un trabajo adecuado par alcanzar un óptimo estado de forma. Con el pulsómetro también podemos evitar sobre entrenarnos, saber si el cuerpo responde bien a los entrenamientos y si los está asimilando correctamente. Es, ante todo, un guía que nos ayuda a conocernos mejor. Pero también hay que aprender a utilizarlo correctamente para poder sacarle el máximo partido posible. Hasta la irrupción en el ciclismo profesional de los entrenamientos por potencia -o vatios- era el método empleado por todos los ciclistas y deportistas de élite. Hoy en día, se continua utilizando dado que es el más barato de los sistemas disponibles para llevar a cabo un plan de entrenamiento.

Pulsómetro Polar CS 500

Pulsómetro Polar CS 500

Inconvenientes:

El principal es que nuestro ritmo cardíaco depende de factores externos como las horas de descanso, el trabajo que realizas, si estas enfermo, etc., por lo que nuestro pulso no siempre será un fiel reflejo de nuestro estado de forma. Esto se refleja en pulsaciones más altas o bajas de lo normal, que son señales del cuerpo de que algo no está del todo bien (falta de descanso, sobreentrenamiento, estrés, cansancio, enfermedad,…) Por ello, de vez en cuando conviene que os fiéis de vuestras sensaciones, sin hacer caso del pulsómetro para evitar caer en la obsesión por el ritmo que llevas en cada instante.

En cambio, entrenar por vatios tiene la ventaja de que si pedaleas desarrollando una potencia de 100W, siempre serán 100W sin importar si tus pulsaciones son altas o bajas, si has descansado bien o mal.

Después de esta exposición, y si aún no tenéis uno, nuestra recomendación es que os hagáis con el vuestro, probéis a utilizarlo y aprendáis a  sacarle todo el partido posible.

Un último consejo: dado que todos somos diferentes nuestros ritmos cardiacos también, difícilmente puedes comparar tu ritmo con el del compañero de fatigas. Tendríais que tener una complexión física similar, el mismo entrenamiento, misma edad, etc., para poder comparar y aún así no sería muy fiable dicha comparación. Así que mejor no comparar.

Fuente: Pedaleandoporcanarias y Planifica tus pedaladas (Chema Arguedas Lozano)

Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola