Epic Gran Canaria o como hacerse un máster en cicloturismo 

Epic Gran Canaria o como hacerse un máster en cicloturismo 

La oportunidad de participar en la Epic Gran Canaria surgió por casualidad mientras subíamos Masca en la Vuelta al Teide. Allí compartí con Yojanan Reyes, sin saber su nombre ni conocerlo, impresiones sobre la dureza del puerto, sobre si era tan duro, o más, que la parte más dura del Pico de Las Nieves,…

Pues dos días después ya me estaba liando para participar en su prueba porque dijo que me había visto fuerte en Masca… Está claro que me miró con buenos ojos, en uno de esos momentos de crisis, donde tú lo estás pasando mal y cualquiera te parece que está más fuerte que tú. El caso es acepté la invitación.


El sábado por la tarde cuando llegamos a Maspalomas descubrimos el espectacular sarao que tenían montado los chicos de la EPIC Gran Canaria en Meloneras: una feria de ciclismo con varias carpas dedicadas a exponer bicicletas y material; casi un centenar de niños preparados para correr la Epic Kids, con sus padres; corredores reconociendo el circuito del criterium nocturno; música en directo,… En total más de doscientas personas preparadas para ser parte y disfrutar de una gran fiesta ciclista.

La tarde transcurrió muy entretenida con las carreras de los pequeños. Mientras tanto, los mayores dábamos vueltas en una parte del circuito (sin poder recorrerlo entero), entre carrera y carrera; saludábamos a los conocidos, hacíamos amigos nuevos,… y aplacábamos los nervios. El circuito no parecía muy difícil, pero como se disputaban carreras de forma continua no pude dar una vuelta de reconocimiento completa, sobre todo por la parte de la subida a meta, así que iba a ser una incógnita. Marcos García sí lo había recorrido y me decía que se hacía a plato porque si lo quitabas se te iba la cabeza de carrera. ¿Aguantaré las 9 vueltas previstas? Ya veremos.

La cosa se alargó más de la cuenta y los jueces decidieron reducir el numero de vueltas de todas las categorías a 6. A los master 40 nos tocó correr justo al albor de la tarde, así que ante las dudas sobre la visibilidad que íbamos a tener con el alumbrado de las farolas de la calle no me puse las gafas. Nos llamaron al arco de salida poco antes de las 19:00h, y justo cuando iban a dar la salida un güiri despistado se pone a pasar hacia atrás. Le abrimos paso pero a mí me descolocó un poco y cuando salimos no pude calar rápido la zapatilla y perdí unos segundos preciosos.


Cuando pude arrancar las piernas respondieron muy bien así que apreté y comencé a esquivar rivales a un lado y a otro, y casi llegando a la parte alta, en un pequeño descansillo, alcanzo a Veremundo Pimienta, le supero y le digo que se enganche que le acerco a la cabeza –yo, un “aficionao” haciendo de gregario, ¡lo nunca visto!–, pero yo iba tan fuerte que no pudo seguir mi ritmo. El domingo mientras regresábamos a Tenerife en barco me confesaba que al ver cómo le había pasado pensó que “iba realmente mal y que yo estaba muy fuerte”. ¡Jajaja! la chulería y la inexperiencia me pasaron una abultada factura poco después. En la segunda vuelta fue él quien me adelantó a mí y no pude seguir su rueda por mucho tiempo.

La chulería: en esa primera vuelta apreté a tope para intentar alcanzar al grupo de cabeza, si lo conseguía esperaba aguantar chupando rueda al menos una vuelta. En la parte baja del circuito, justo cuando comenzaba la subida llegué a poco más de 30m. Insisto en la subida pero el esfuerzo me está pasando factura y ya voy echando la hiel. La factura: tras el primer paso por meta voy perdiendo fuelle según voy subiendo y en al descansillo llego fundido. Tengo que levantar el pie y subir piñones. Me cuesta respirar, tengo la garganta irritada y el sabor a sangre acompaña cada respiración. Pero… lo ánimos del público dan alas y mantengo el máximo esfuerzo que puedo. La cabeza se ha ido ¡los sueños, sueños son!, los rivales me empiezan a dar caza por detrás pero no me hundo, sigo yendo todo lo fuerte que puedo solo quedan 3 vueltas más.

Criterium Epic Gran Canaria 2018.

Criterium Epic Gran Canaria 2018.

Cruzo la meta por quinta vez y pocos segundos después de mí cruzó la meta Juan Carlos Delgado como vencedor. A mí aún me quedaba la última vuelta. Me esfuerzo al máximo una vez más y finalmente cruzo la meta. Seis vueltas a tope -12,43km en 22:43 minutos-, seis vueltas de sufrimiento y agonía, seis vueltas de diversión y placer que solo un ciclista es capaz de entender. Por cierto, con la noche cerrada se veía perfectamente el circuito, y no era mucho más peligroso que correr a plena luz del día

Una experiencia fantástica que repetiría hoy mismo sin pensarlo. Correr un criterium nocturno, con más de 200 personas animándote es muy emocionante. Pese a saber que iba a sufrir no lo pensé dos veces, quería vivir la experiencia y disputar el criterium. Ser valiente y no asustarse ante lo desconocido tiene su recompensa -independientemente del resultado-, os lo aseguro, y por eso os recomiendo ser valientes para la próxima edición y participad en las dos pruebas. No os arrepentiréis.

Salida Epic Gran Canaria 2018

Salida Epic Gran Canaria 2018

El domingo la cosa pasaba a mayores. Nos esperaban 115km de etapa con las subidas cronometradas a Ayagaures y la Presa de Soria. Siempre le digo a los amigos que, si no lo han hecho nunca, deberían participar en alguna marcha por etapas. Te ayuda a conocer tu cuerpo, cómo cambia tu rendimiento con el paso de los días, también descubres que madrugar varios días seguidos, aunque sea para practicar nuestro deporte favorito, se hace hasta pesado.

Pues tras madrugar y viajar desde Las Palmas nos presentamos todos en la salida con ganas de dar pedales. La idea de ir neutralizados por un coche hasta los puertos cronometrados era algo que echaba para atrás, pero cuando se dio la salida desde el hotel RIU Maspalomas comprobamos que neutralizados sí íbamos a ir, pero despacio no. El coche se mantuvo siempre por encima de los 22-23km/h, y la mayor parte de las veces iba separado del pelotón, que dejaba unos metros de distancia no fuera que si nos acercábamos mucho le diera por acelerar más. Era un ritmo de los que no te deja relajarte y que va apuntalando las piernas.

Al llegar a pie de puerto, tras 14km de calentamiento, nos recibieron una rampas del 7%. Ahí se estiró el pelotón y comenzamos a subir, cada cual como pudo, hasta la primera cima de la jornada superando tramos de hasta el 11% de desnivel. Tras un breve descanso para avituallarnos tocaba descender hacia la costa y coger rumbo hacia Cercados de Espino y Las Filipinas donde nos esperaba lo verdaderamente duro de la jornada.

Ayagaures. Epic Gran Canaria 2018

Ayagaures. Epic Gran Canaria 2018

El camino por la carretera de la costa, con el día soleado y sintiendo la brisa marina, fue un momento ideal para compartir conversaciones con los amigos, luego la cosa se iba a complicar así que tocó disfrutar y dar ánimos porque aunque no lo parezca, hasta los mejores tienen malos días y a veces las sensaciones no les acompañan. Es el caso de Rayco González, quien al final encontró en las pendientes de Soria las sensaciones que en el llano no tenía.

Tras una breve parada para avituallarnos se dio la salida y los más fuertes se perdieron de vista en las primeras rampas como si de terreno llano se tratara. Yo la verdad es que no conocía la subida y me sorprendieron los tres primeros kilómetros: 8%-11%-9%-10%-7%-10%-9%, se me hicieron eternos hasta que logré encontrar un ritmo cómodo para el desarrollo que llevaba. También me hizo preguntarme cómo había tanto güiri en el recorrido; unos parados descansando y animándonos, otros subiendo y otros bajando. Es lo más increíble del recorrido, que pese a su dureza y mal asfalto, encontramos ciclistas subiendo y bajando en todo el recorrido.

Epic Gran Canaria 2018

Epic Gran Canaria 2018

Poco a poco ganábamos altura y formamos un pequeño pelotón en el que pese a la pendiente íbamos charlando. La cosa se puso peliaguda en el kilometro 8, al llegar al Barranquillo Andrés, ya que tras un giro a la izquierda, nos metimos por un camino de cabras estrecho y roto -una carretera tan mala no puede llamarse de otra forma-, aparecieron varias rampas del 11% que más tarde se pusieron aún más feas (al menos para mí y mi 36×28). Aquí cada uno nos sacudimos el desnivel como pudimos, incluso vimos como nos pasó un güiri al que solo le faltó silbar, porque subió como si esa zona no le costara lo más mínimo.

Tras 10 kilómetros las pendientes se volvieron más suaves y pudimos disfrutar del paisaje y aprovechar para charlar distendidamente de nuevo. De ahí hasta la cima otros 15km que pese al asfalto roto en algunos tramos era muy llevadero y se podía ir rápido si aún tenías fuerzas y piernas.


Al llegar arriba la satisfacción fue enorme, paramos a comer y beber algo y solo quedaba bajar hasta la meta, pero no iba a ser así de fácil. El descenso también tiene sus buenas pendientes (esta vez a nuestro favor) que poco a poco fueron castigando los brazos y el cuello. Como la bajada era libre, se podía escoger bajar por Santa Lucía (como hicieron los corredores del Equipo Loro Parque) o por Fataga, como hicimos los demás. Yo lo hice con Marcos Díaz y hasta estuve a punto de dejarlo tirado en una primera subida. Yo pensando en que el ritmo igual era poco para él y él pensando que si apretaba un poco más lo dejaba tirado. En fin, una divertida anécdota para el recuerdo.

Una vez en meta nos esperaba la paella, el masaje -las masajistas de la Escuela Begoña Ferrer me dejaron la espalda casi como nueva-, y la entrega de trofeos. Todo ello con las impresionantes vistas de las Dunas de Maspalomas.

No podía haber un mejor fin de fiesta para un fin de semana inolvidable que me dejó pensando en que el año que viene, si puedo, volveré. Allí nos vemos, un abrazo.

Epic Gran Canaria 2018

Epic Gran Canaria 2018

Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola