Atropellar a un ciclista y huir ya no saldrá gratis. Se endurecen las penas del Código Penal

Atropellar a un ciclista y huir ya no saldrá gratis. Se endurecen las penas del Código Penal

La reforma del Código Penal que endurece las penas por las imprudencias cometidas al volante es ya un hecho. Este miércoles 20 de febrero será recordado como el día en que se aprobó en el Senado por 222 votos a favor y 17 en contra la «Ley Anna González».

El endurecimiento del Código Penal se venía reclamando desde hacía muchos años, pero logró gran repercusión social tras la iniciativa «#PorUnaLeyJusta» impulsada por Anna González después de que su marido Óscar Bautista falleciera en 2013 cuando circulaba en bicicleta y fue atropellado por un conductor que se dio a la fuga. Desde entonces el clamor social para castigar a quienes atropellan ciclistas por imprudencias cometidas al volante ha vencido las reticencias políticas encontradas por el camino.

Esta reforma se centra en las imprudencias al volante y en el abandono del lugar del accidente, independientemente de que haya o no víctimas mortales. Se crea un NUEVO DELITO: el abandono del lugar del accidente, que se castigará con entre dos y cuatro años de prisión al infractor si el accidente ha sido resultado de una imprudencia y con entre tres y seis meses si se debe a un accidente fortuito. Antes de la reforma solo se castigaba el abandono del lugar si la víctima seguía con vida, mientras que s i fallecía, el infractor se liberaba de penas de cárcel.

También se castigan con más dureza los delitos contra la seguridad vial como la conducción temeraria, conducir bajo los efectos del alcohol, de las drogas o exceder por mucho los límites de velocidad ven endurecidas las penas:

  • Si causa fallecidos o heridos será considerado como imprudencia grave y castigado con penas de entre 1 y 4 años de prisión.
  • Si causa al menos dos fallecidos o un fallecido y un herido muy grave, la pena ascenderá hasta los 6 años de prisión.
  • Si causa muchos fallecidos, el castigo puede ser de hasta de 9 años de prisión, aunque será el juez quien fije la pena máxima.

Por otro lado, las infracciones menos graves de tráfico, como usar el teléfono móvil al volante, saltarse un STOP o provocar un accidente con víctimas con lesiones o muerte, también se castigará por la vía penal con entre 3 y 6 meses de cárcel.

Estamos de enhorabuena ya que por fin cometer una imprudencia al volante y abandonar a las víctimas no saldrá gratis a los infractores. Lo triste de esta noticia es que se sigan produciendo accidentes por imprudencia. La mejor noticia es que no haya que aplicar el código penal porque no se conduce bajo los efectos de las drogas, el alcohol, o irresponsablemente. Como dice la canción de Perlita de Huelva: ¡Precaución amigo conductor!

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