Agonía, dolor y sufrimiento de Unai Yus en el XC Madre del Agua 2016

Agonía, dolor y sufrimiento de Unai Yus en el XC Madre del Agua 2016

Agonía, dolor, sufrimiento… un día muy desagradable que termina con un 2º puesto que no esperaba y que me sabe a teta de novicia (que no sé a que sabe, pero parece ser que de puñetera madre).

Cuarta carrera en lo que va de temporada y siento un “deja vu”; madrugón y lluvia… Lo segundo no me importa, pero lo primero me jode y mucho. Coño, es que levantarte a las 07:00 entre semana para ir a trabajar se asume, pero… madrugar aún más para ir a correr es de gilipollas. Y los frikis somos un poco gilipollas, ¡qué le vamos a hacer!; nos gusta madrugar un domingo, reventarnos dando pedales y a ser posible llenarnos de barro hasta los pelos.

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Al lío, cuenta atrás y salimos. Salida demasiado rápida para mi gusto, al menos un día como el de hoy; jodeeerrrr, me duelen hasta las pestañas. Veo que no soy el único, Joaquín David y Julien De Braekeleer van como los cangrejos, peor que yo; la carrera de carretera de ayer a la tarde les está pasando factura. Por delante Sergio Flores marcando el ritmo, y por detrás Jacob Reyes y Pedro Rodríguez dejándome la tostada de cerrar el hueco. Yo muriéndome a cada pedalada y estos 3 creyendo que voy bien. Mi cabeza se divide en dos, una parte sólo insulta, maldice y piensa en pegar a Sergio Flores el primero por el mal rato que me está dando y a Jacob y a Pedro después por dejarme el marrón de aguantar sus achuchones. La otra parte de la cabeza sólo piensa en fingir, en poner buena cara, en disimular, en que estos 3 sigan pensando que voy de puta madre.

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Pedro flojea, no llevamos ni 5 kilómetros, que a mi me han parecido los 50 de la carrera, y somos 3 en cabeza de carrera. Sigue el mismo guión, Sergio en plan autoinmolación, Jacob como que la película no va con él y yo en plan actor haciendo el papelón del año. Pero Sergio, termina por autoinmolarse él solito, y hacia el kilómetros 15 se queda. Menos mal, ahora puedo poner mi ritmo. Sin prisa, entre otras cosas porque no puedo, pero sin pausa, porque no quiero que entre más gente por detrás. Bastante jodido voy como para tener más invitados peleando por la porción de pizza.

Mano a mano con un Jacob al que no le he oído ni respirar hoy. Creo que tiene el día bueno, así que me siento como un reo ante el verdugo. Para los que no lo conozcáis, Jacob es un tío muy alto, muy delgado, pelado, todo nervio y con una cara de bruto que lo flipas. Así que entenderéis lo de que me sienta un reo que camina hacia el patíbulo.

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Van pasando los kilómetros y todo sigue igual. Yo marcando el ritmo e intentando mantener la compostura, Jacob afilando el cuchillo y disfrutando de alargar mi agonía y la lluvia y la niebla como invitados. En mi cabeza ahora hay una peli de miedo y sé que me toca morir a mí. Pero queda mucha peli, y al director se le ocurre darme un poco de esperanza. En el famoso cortafuegos, un tramo de subida súper técnico, Jacob se queda. Yo me vengo arriba, dejo de verlo y me creo que voy a escapar del asesino. Pobre de mí, lo que yo no sé es que se ha quedado por un problema mecánico. Corro, corro, o al menos intento correr lo más rápido que puedo, pero ya sabéis que voy herido, cojo… cosas de las pelis de miedo.

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

Unai Yus. II XC Madre del Agua Tacoronte 2016

El director de la peli ha decidido darme tregua hasta el kilómetro 30, dónde Jacob, mi verdugo vuelve a pillarme. ¡Menudo cabrón! ¡Quiere jugar con su presa! Me deja seguir marcando el ritmo, a lo sumo se pone en paralelo a mi en algún momento. Tengo más que claro cómo va a terminar esta historia, un zarpazo del bruto y yo decapitado. Pero tanto el director como el protagonista quieren alargar mi agonía… hasta que faltan menos de 5 kilómetros. Nos pegamos una colada en una curva, nos vamos por un prado que no es, frenamos, nos bajamos de la bici y volvemos corriendo al recorrido. Jacob con escasos 5”, yo detrás, intentando evitar lo inevitable. El guión está escrito, pero no voy a tener una muerte rápida. El verdugo no lo quiere y yo intento resistirme. Bajamos rápido, pasamos un túnel y lo sigo viendo. Lo intento pero no tapono la pequeña herida, siguen siendo pocos segundos, menos de 10… hasta que giramos y llega un repecho. Vuelvo a intentarlo pero sé que es imposible, así que decido cortar por lo sano. Me siento, levanto 3 piñones y me clavo yo solo le cuchillo que él no había llegado a enterrar en mis entrañas. Se acabó la película, él gana, yo muero… en escasos 3 kilómetros la sangría es de 1´18” pero estoy feliz, al menos he sido el último superviviente a Jacob Reyes, el mejor con diferencia hoy.

         FIN