Antonio Padrón: En la península se  suben los puertos a 35km/h

Antonio Padrón: En la península se suben los puertos a 35km/h

Antonio Padrón es uno de los ciclistas jóvenes con más proyección que tenemos en Canarias. El majorero es un habitual del pódium en todas las pruebas que compite en el archipiélago y además un asiduo en las competiciones peninsulares, todo ello pese a su corta edad, todavía es sub 23, por lo que va  acumulando un gran número de  experiencias en el ciclismo de competición.

Hace unos meses Antonio estuvo probando suerte en el equipo vasco Lankidego Enkartaciones Cycling Team,  un equipo de Bizkaia, pero con corredores de casi toda España,… Barcelona, Valencia, Murcia, Burgos, Asturias… Incluso con dos corredores internacionales de El Salvador. Una vez de vuelta en Canarias y con un poco más de perspectiva de su estancia peninsular, estuvimos hablando con él sobre la experiencia. Así nos lo contaba:

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35kh

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35km/h

–Bueno Antonio, ¿cómo era tu vida en el País Vasco?

Vivía en el piso que tiene el equipo en Cantabria, en una de las mejores zonas de todo el norte para entrenar, el piso estaba en Gibaja -Ramales de la Victoria-, tenía todos los puertos que quisiera a muy pocos kilómetros, tenía bastantes llanos también cerca y un lugar con poco tráfico.

–¿Cuál fue el motivo por el que decides a ir a la península a competir?

La verdad es que el año pasado al acabar la temporada estaba muy saturado de correr siempre las mismas carreras y enfrentándome siempre con los mismos corredores (aquí  nos conocemos​ todos). Necesitaba cambiar de aires y buscar motivación, ya había conseguido todos los objetivos de la temporada, excepto el campeonato de Canarias XCE. No sé si ha sido la mejor elección, puesto que ahora no tengo ritmo de carrera para MTB, pero he aprendido cosas y en estos pocos meses me han pasado cosas de las que te hacen madurar.

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35kh

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35 km/h

–¿Cuánto tiempo estuviste en total y con qué sensación te vienes para Canarias?

Primero fui en diciembre para hacer una prueba con el preparador, me vine el mismo 25 diciembre y me fui definitivo en enero. Estuve hasta el martes 18 abril, creo que no llegan a los 4 meses completos.

Me vengo con la sensación de haberlo intentado, ya nunca me quedarán las dudas de no haberlo hecho. En el norte es donde más nivel hay de toda España, allí los equipos son como “selecciones” de todo lo mejor del país. Todos los buenos quieren correr allí, puesto que tiene un calendario que no lo tiene nadie: carreras todos los sábados y  muchos doblando los domingos, añadir todas las vueltas por etapas…

–Si te dijera… ¿cuál es la principal diferencia que has encontrado con el ciclismo de aquí? Qué responderías…

Nivel y Cantidad.

El nivel que hay allí, es brutal… Parece que no les cuesta subir. Dentro del pelotón y con un poco de piernas se pueden subir “repechos” (para mi puertos) de 3-4 km al 4-6% de media a 33-38km/h.  Esto es muy rápido… Creo que el paso al ciclismo profesional está algo estancado y por eso hay ese nivel. Los 20-25 primeros del ránking podrían ser profesionales sin problemas.

Cantidad,  allí corremos  entre 180-200 Sub-23 cada sábado,  y el paso de estar acostumbrado a correr aquí con máximo 10-12 sub-23  en carreras muy especiales… También hay carreras que solo pueden correr Sub-23 y otras en las que salíamos Elite-Sub-23.

–Se podría decir que al ir en pelotón penalizabas mucho por ser novato.

Ir dentro de un pelotón tan grande sin controlar, e ir tan pegados a los otros corredores te asustas, como es mi caso. También me quedaba un poco helado al ver una caída y oír los gritos de dolor, me quedaba como paralizado 2″. Los demás corredores al ver que te mueves algo más de lo normal hacia los lados o haces algún movimiento extraño te gritan o incluso te tocan para que te eches a un lado, donde único iba cómodo era por los laterales del pelotón, pero ahí da el viento y siempre hacia un gasto de fuerzas innecesario.

Antonio Padrón en Bizkaia

Antonio Padrón en Bizkaia

–Pero supongo que habrá sido una experiencia increíble. ¿Con qué te quedas y de qué no te quieres ni acordar?

Me quedo con todo, con lo bueno para cuando tenga esas sensaciones aprovecharlas y con lo malo también porque es experiencia y aunque sea negativa hay que tomarla y aprender de los errores.

No me quiero ni acordar del frío, y eso que ha sido un invierno muy “LIGHT”, pero dos nevadas, y casi dos hipotermias,… la primera en una concentración del equipo que subimos un puerto “Los Tornos” en el que había -3°C cuando íbamos bajando, fue al principio y aún no tenía ropa de invierno. Recuerdo que llevaba camisa interna, maillot, manguitos y perneras piratas (vamos, que no llevaba ¡NADA!). Y la otra fue en carrera en Ereño, un día normal y 5 minutos antes de la salida comienza a caer agua, granizo y la temperaturas baja a 2°C, comienzo la carrera empapado y bajando un puerto nada más salir me quedé sin sensación en las manos. Ya me quedé fuera de carrera, ¡en 5km!

–¿Cuéntanos como eran las carreras? Ni parecidas a las de aquí, ¿verdad?

Las carreras en cuanto a participación lo dicho anteriormente, cada sábado éramos entre 180-200 Sub-23. En cuanto a la organización tienen mucho apoyo, de la policía, de los ayuntamientos, de las casas de alquiler de coches, etc… Además de tener un gran voluntariado. En cada cruce te podías encontrás entre 2-3 personas indicando la dirección. Aqui muchas veces están 1-2 personas en los cruces y no están atentos, muchas veces tienes que preguntarles la dirección porque hablan entre ellos.

Y el nivel del público, creo que animan más al que va descolgado del pelotón que al que va escapado. Será porque uno necesita más el aliento de apoyo del público que el otro.

 

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35kh

Antonio Padrón En la península se suben los puertos a 35kh

–¿Definitivamente dejas de lado el ciclismo de carretera y te dedicas al MTB?

De momento estoy en una nube, no sé lo que puede pasar mañana. Hay días que me levanto y quiero ir a entrenar con ganas y otros que no me apetece, no tengo esa ambición que tenía años anteriores. De momento tengo unos compromisos que he hecho de participar en varias pruebas y cumpliré la palabra, después puede que haga un tiempo muerto para desconectar y cargar la mente de ilusión y motivación.

–Me comentabas que incluso llegaste a tener problemas de peso. Nosotros que te venimos siguiendo hace ya varios años, nos parece que estás más flaco que nunca. Cuéntanos un poco en qué consistieron.

La verdad que en MTB no se le tiene esa obsesión con el peso, pero cuando de por medio se pone un potenciómetro,…Todo va encaminado a que manteniendo la misma fuerza y bajando de peso vuelas. Siempre he tenido un peso alto, pero he ido rápido, las veces que bajo mucho de peso, por el motivo que sea, dejo de ir tan rápido y pierdo fuerza. Al llegar aquí fui directo a hacer una analítica de sangre y los resultados llegaron hace nada: bajo en hierro y con principios de anemia.

–Si tuvieras que darle un consejo a cualquier chaval de aquí que quiera irse a la península a probar, ¿qué le dirías?

Hay que probar, intentarlo y darlo todo. Se necesita algo de suerte, pero trabajando duro y paso a paso se puede llegar al objetivo. Pero no se puede intentar muy tarde, creo que para irse a la península se debe ser Sub-23 de 1°/2° año como mucho.

–¿Quién te ayudó en toda esta historia?, porque me imagino que económicamente no será muy rentable, ¿verdad?

La ayuda que tuve fue financiación propia, de los ahorros que tenía, además de haber hecho un mercadillo con todo el material de ciclismo que tenía (juego de ruedas con las que competía, el grupo que tenía para competir, etc.), y ahora compito con lo que antes entrenaba. También familiar, que siempre que podían pues me mandaban algo de dinero. La verdad es la vida en península es más cara que aquí. Tenía la suerte del piso del equipo y me ahorraba el alquiler, luego la compra era personal, cada uno se hacía su compra y se hacía su comida. Los gastos que tuve fueron esos, comida básicamente, algo de mantenimiento de la bici, porque estaba utilizando la mía propia. Además de los vuelos de ida y vuelta.