Carta de la madre de María Rubio, atropellada mortalmente mientras entrenaba

Carta de la madre de María Rubio, atropellada mortalmente mientras entrenaba

Monumento homenaje María Rubio

Monumento homenaje María Rubio

Nos hacemos eco de la carta que ha escrito María del Carmen Rubio, madre de María Rubio, brillante triatleta de 15 años, mortalmente atropellada mientras entrenaba junto con una compañera en 2013, a raíz de la sentencia dictada sobre quien mató a su hija.
Como ciclistas y padres, creemos firmemente que debemos ser responsables de todos nuestros actos, para bien o para mal, y por ello la reproducimos íntegramente, pues no podemos dejar de pensar que, por un acto irresponsable, este conductor, que segó una vida, no vaya a tener que responsabilizarse de sus actos. Es algo que podría haber pasado con cualquiera de nosotros o a uno de nuestros hijos.
Monumento homenaje María Rubio

Monumento homenaje María Rubio

El día 22 de agosto de 2013 , a las 12:55, María se encontraba junto a una compañera de su equipo de triatllón, entrenando por la Nacional-111 , concretamente en el término municipal de Fuentecantos.Ambas circulaban correctamente en hilera y en todo momento dentro del arcén, habían sido entrenadas para realizar los entrenamientos de ese modo por su propia seguridad.

La situación fue la siguiente, el sujeto D. Juán Antonio Molina, circulaba por dicha carretera, llegando a la altura de ellas. Era un tramo recto, con perfecta visibilidad y sin ningún vehículo circulando en sentido contrario. Circulaba a unos 100km/h (velocidad que no se ha podido determinar con exactitud al no haber frenada en el lugar del impacto). Se desplazó lateralmente hacia su derecha, invadiendo el arcén de la carretera, según el sentido de la circulación, e impactando con la bicicleta conducida por María García Rubio, triatleta profesional, que salió despedida a 35,50 metros de  distancia. El turismo, un Ford Mondeo no frenó, ni hizo ninguna maniobra evasiva, para evitar la colisión. 
 
A consecuencia del accidente, por las gravísimas lesiones que le fueron ocasionadas, resultó fallecida María, a tan sólo 3 meses de cumplir 16 años. El conductor arrojó una tasa de 0,20 miligramos de alcohol por aire aspirado. 
Todo esto consta en el informe pericial realizado por la Guardia Civil, que determina con exactitud el lugar del impacto dentro del arcén. Quedando demostrado en el Juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal de Soria, que D. Juán Antonio Molina mintió en más de una ocasión,  intentando echar la culpa a las ciclistas, diciendo que fueron ellas las que se le echaron encima. Lo realmente increíble es que consta en su declaración que vió a las ciclistas con una antelación de mas de 200 metros de distancia antes del atropello.
Fue condenado por el citado juzgado a una privación de libertad de dos años y medio y a la retirada del carnet de conducir de tres años y medio. Quedando probada la conducción temeraria. Sentencia que fue recurrida por ambas partes. Pidiendo su defensa la libre absolución, el Ministerio Fiscal una pena de tres años de prisión y cinco años de retirada de carnet y la parte acusatoria, el máximo permitido por ley, que son cuatro años de cárcel y seis de retirada de carnet.Unos días después del atropello, le fue retirado el carnet como medida cautelar.
Después de presentar los pertinentes recursos, la Audiencia Provincial de Soria falla la siguiente sentencia:

Condenan a D . Juan Antonio Molina como autor responsable de un delito de homicidio imprudente, a la pena de un año de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo por igual periodo y privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores durante un año y seis meses.Lo peor de todo es que esta sentencia es firme y por lo tanto ya NO SE PUEDE RECURRIR.
 
Creo que os podéis hacer a la idea de nuestra indignación. No sólo no va a pisar la cárcel, sino que este mismo mes de febrero estará conduciendo por las carreteras españolas. La familia sólo pedíamos lo justo, que se hiciera responsable del acto tan horrible que había cometido. Pidió perdón  a los catorce meses y lo hizo mirando a la Jueza, ni siquiera tuvo la consideración de hacerlo mirándonos a nosotros, los padres de la triatleta a la que él quitó la vida por una conducción irresponsable.
No respetó el METRO Y MEDIO de distancia de seguridad que nos da la vida a los ciclistas, ni tampoco respetó algo tan importante como es la vida de una persona.
Mi pregunta y la de todos los que han visto el lugar exacto del accidente que le costó la vida a María es: Si declaró haberlas visto con antelación de 200m, en una recta muy prolongada, sin nadie de frente, carretera con doble arcén, buena visibilidad, ambas circulando en el arcén y en hilera, ¿Por qué NO EVITÓ  el accidente mortal?

Lo han tipificado como desatención momentánea de la conducción, un error puntual y se basan en la declaración de un testigo que dijo que con anterioridad había adelantado a su vehículo correctamente y por lo tanto no podían considerarlo conducción temeraria.
 
Estamos dolidos, no sólo por la pérdida de nuestra hija, también por la injusticia cometida . Un acto de estas características, como mínimo debería tener unas consecuencias.Yo estoy convencida de que este señor no tenía la intencionalidad de matar, pero estuvo en sus manos  evitar la muerte de mi hija. El comentó que no podía explicar lo que le pasó, que algo raro le sucedió. Pero si las vio… ¿Cuál fue su intención entonces?, ¿estaba pendiente del teléfono?, ¿quiso asustar a las ciclistas o fue otro su motivo? Sólo él sabe la verdad, pero no la ha dicho.
 
Ya sólo nos queda luchar por que nadie pase por el calvario que estamos sufriendo nosotros. Queremos que la muerte de María no caiga en el olvido y a su vez deseamos que el Gobierno se implique y endurezcan las penas a los conductores que sean culpables de matar a los ciclistas. Esa es nuestra finalidad.
 
Queremos aprovechar la ocasión para agradecer a la sociedad española las innumerables muestras de cariño y apoyo que nos están brindando. A los colectivos de ciclistas,  federaciones de triatlón, triatletas y personas anónimas que demuestran día a día que no estamos solos en esta lucha. Y, como no, a la ciudad de Soria, a la que damos las gracias de manera especial.
Sólo me queda decir que María amaba el deporte, amaba el triatlón, pero por encima de todo, MARIA AMABA LA VIDA.
GRACIAS. 
María del Carmen Rubio, madre de la sonrisa mas bella y la persona mas maravillosa que pueda existir.”

Gracias a Félix Rubio, tío de María, ciclista y amigo, por enviarnos la carta y darnos la oportunidad de compartirla con todos aquellos que, además de ser ciclistas, respetamos la vida de los demás, y deseamos contribuir a que atropellos de este tipo no se vuelvan a repetir jamás.

En el siguiente vídeo se puede ver el emotivo aplauso en homenaje a María, realizado en la Plaza Mayor de Soria el 27 de agosto de 2013.