Cuatro razones para no entrenar como un pro

Cuatro razones para no entrenar como un pro

Entrenar, lo que se dice entrenar, es muy diferente a salir en bici. Si sales en bici vas a tu aire, te relacionas con colegas, que unas veces van más rápido y otras más despacio, haces vida social, te echas unas risas, si te apetece parar cada media hora paras,… disfrutas pero también sufres porque llegas a tus límites mucho antes.

No es de extrañar que haya quienes aún no comparten esta fiebre por entrenar de forma meticulosa, mirando cada vatio que emplean al pedalear o cada latido de su corazón, y que se resisten a abandonar las salidas en bici porque sí, como se ha hecho toda la vida. Si eres de los que piensa así, un entrenador personal no es para tí porque…


  1. No puedes hacer lo que te apetezca: tienes que cumplir con tu entrenamiento, lo que te ha marcado el entrenador, y si te cruzas con los colegas resulta que mientras ellos disfrutan de la bici tu estás pendiente de tus series, tu pulso o de los vatios que vas moviendo. Cuanto más en serio te tomas entrenar, más cerca estás irremediablemente del punto dos.
  2. Terminas entrenando solo: casi siempre tienes que hacer unos entrenamientos específicos y es difícil encontrar a alguien que tenga que hacer algo parecido a lo que te toca a tí, así que terminas saliendo a entrenar solo para poder hacerlos correctamente y no disfrutas de las salidas con la grupeta. Si acaso el fin de semana puedes hacer algo con ellos, pero siempre estarás pensando en tus entrenamientos y los objetivos que te has marcado. Y así que terminas llegando al punto tres.
  3. Resulta estresante: ahora sales en bici solo para entrenar, sufriendo muchas veces, y aparece un punto de estrés cuando no puedes cumplir con los entrenamientos marcados, lo que te lleva a no disfrutar como antes. Así que, o bien te obsesionas por seguir a rajatabla los entrenamientos –malo–, o bien te desmotivas porque no llegas a los objetivos marcados –peor–, y terminas por dejar de entrenar porque esto no es para tí.
  4. Cuesta caro: depende, hay precios para todos los gustos, pero lo realmente importante es encontrar un entrenador que te aporte lo que necesitas y realice un seguimiento serio de tu progresión.

Si te sientes identificado con estos tres puntos te recomiendo que te leas estas 5 razones para tener un entrenador personal. Las ventajas de entrenar bien superan con crece a los inconvenientes y en poco tiempo te preguntarás por qué has perdido todo tiempo sin entrenar de verdad. Si encuentras a un buen entrenador, el tiempo y el dinero invertido en tu preparación física te parecerá muy poco en relación a los beneficios obtenidos. También es importante tener claras tus prioridades y el tiempo que puedes dedicar a entrenar, ya que no hay que olvidar que coges la bici para disfrutar. Hagas lo que hagas, disfruta de la bici.