Test zapatillas de carretera Shimano S-Phyre RC-9

Test zapatillas de carretera Shimano S-Phyre RC-9

Después de mostraros las características de las Shimano S-Phyre RC-9, buque insignia de Shimano en cuanto a zapatillas de carretera para 2017, tocaba probarlas y descubrir cómo son realmente. Últimamente en el ciclismo la estética vale casi tanto como la funcionalidad debido a que muchos ciclistas se fijan más en la estética de los accesorios que en las propiedades del material, por lo que resulta imprescindible conocer con detalle lo que estamos comprando.

Las Shimano S-Phyre es indudable que disponen de una estética muy cuidada, con una línea de diseño muy atractiva y unos acabados impecables, con colores llamativos, materiales de última generación y detalles de alta calidad, pero ¿realmente son tan buenas como parece? Salgamos de dudas.


Externamente, destaca la parte superior por contar con una superficie perforada y el tejido de rejilla en la parte delantera para mejorar la ventilación. Todo el empeine está realizado en una única pieza de piel sintética sin costuras. En la parte inferior destaca la pieza del mismo color que la zapatilla y que rodea a la entresuela de carbono. También cuenta con una rejilla que permite la ventilación del pie. En ella vienen marcadas unas lineas que nos permiten un ajuste de las calas preciso, pudiendo colocarlas más adelante o atrás y con un cierto ángulo. Si sabemos cómo tenemos que llevar las calas cambiarlas es muy fácil y rápido. El talón está formado por una pieza del mismo material que la que rodea la entresuela y que proporciona rigidez a esa zona de la zapatilla. Lleva incrustado un tacón de goma doble que permite caminar con cierta comodidad y en el que se puede ver un agujero de ventilación.

En el interior disponemos de una plantilla a la que podemos colocar, si fuera necesario, unos puentes que vienen incluidos en la caja. La plantilla viene perforada en el talón, permitiendo que por ahí salga el aire caliente que rodea al pie gracias a al corriente de aire que se genera entre la parte delantera y la trasera de la zapatilla.

Para ponerte las zapatillas es recomendable que liberemos totalmente los dos diales de micro ajuste Boa IP1 si queremos ponérnoslas con rapidez y comodidad. Si no lo hacemos así tardaremos un poco más y nos dará la sensación de que cuesta calzárselas. Una vez puestas volvemos a fijar los diales y los giramos para lograr un ajuste perfecto alrededor del empeine. Es destacable lo bien que se ajusta la piel alrededor del empeine, con una presión bien distribuida y que es fácil de regular.

Resulta destacable la posición de los ajustes Boa IP1 en el lateral -algo ya muy frecuente en cualquier modelo de zapatilla de gama alta-, ya que  cuando los aprietas para que el pie vaya bien sujeto no hacen presión sobre el empeine, como sí sucede con otros sistemas que llevan los cierres sobre éste. Al distribuir la presión por todo el pie la sensación es de absoluta comodidad una vez puestas. Sin embargo este sistema no es perfecto y tiene sus peros.


El talón es lo siguiente que llama la atención al calzar las S-Phyre. Estrecho y alto, se ajusta alrededor del talón envolviéndolo de forma que queda perfectamente sujeto. Da igual si llevas las zapatillas muy ajustadas o las llevas algo más sueltas, el talón permanece en su posición y prácticamente no se mueve. Cuando te pones de pie o esprintas el talón queda bien sujeto. Esto te da mucha confianza a la hora de pedalear y a la vez proporciona mucha comodidad.


Destacable también es lo fina que es la suela de carbono. Cuando las enganchas las calas y comienzas a dar pedales notas que estás muy cerca del eje del pedal, transmitiendo una sensación de más control sobre el pedaleo. Pero esa delgadez no les resta un mínimo de rigidez, por lo que la sensación es de que no se desperdicia ni un vatio en cada pedalada. Esto con las calas Look, que si empleas calas Speedplay estarás ligeramente más ceca del eje del pedal. Sin embargo, en cuanto te acostumbras a ellas, pierdes esa referencia de estar más cerca del pedal y se convierte en lo normal para tí.

Estas zapatillas, aparte de cómodas, son frescas para los días de calor. Toda la superficie de las mismas está perforada de forma que el pie se ventila muy bien. Cuentan además con una rejilla de ventilación en la parte delantera de la suela de carbono y varios agujeros en el talón. Esto las hace ideales para mantener los pies frescos en los días de calor. Las he probado con 31ºC y los pies no se llegan a recalentar hasta el punto de resultar molesto.

Para los días de frío y lluvia debemos emplear calcetines térmicos o cubre zapatillas para evitar que los pies se nos queden helados o se nos duerman. Las he podido probar en un día ventoso y con alta humedad por una lluvia fina persistente y temperatura de 8ºC (la sensación térmica era de un par de grados menos), y los pies terminaron  sufriendo por el frío y la humedad ya que los calcetines no son de invierno y no abrigan lo suficiente.


Los calcetines S-Phyre que vienen con las zapatillas forman parte del sistema que Shimano llama efecto integrador -Linkage Effect-, que pretende conectar la pierna, el pie, el calcetín y la zapatilla para transferir hasta el último vatio con un ajuste cómodo para los dedos. Pues bien, tengo que decir que Shimano ha logrado lo que pretendían y el conjunto de calcetín – zapatilla se adapta a la perfección al pie para lograr que pedaleemos muy cómodos, olvidándonos de los pies y centrándonos en dar pedales.

Los calcetines tienen un aspecto y acabado de mucha calidad, son fuertes y dan la sensación de ser muy resistentes. Además son bastante compresivos y cuentan con refuerzos en empeine y talón para ajustarse y hacer presión en las zonas donde más se necesita. Si utilizas unos calcetines normales y luego te pones los S-Phyre notarás una gran diferencia en ajuste y comodidad. Al ser compresivos te beneficias de una reducción de la fatiga muscular y que la producción de ácido láctico se concentre en la musculatura y no pase tan rápido a la sangre. Es decir, que su uso implica una mejora en la eficacia de nuestros músculos.

Nuestras conclusiones:

Pros: tienen un acabado de gran calidad, y con el uso se comprueba que han sido diseñadas pensando en el ciclista y en sus necesidades. No defraudan en ningún aspecto: son cómodas, se ajustan al pie a la perfección, son rígidas y están entre las más ligeras del mercado. El sistema de ajuste Boa es fantástico: simple, fiable, cómodo y permite lograr una sujeción perfecta del pie.

Contras: el diseño es bastante arriesgado tanto en colores como acabados, por lo que hay ciclistas a los que no gustarán si buscan un diseño más tradicional o menos llamativo. El otro gran pero es que no son baratas y 359€ se antojan demasiados para muchos bolsillos pese a la tecnología, el diseño y calidad que tienen. Y ya si nos ponemos a hilar fino –aunque esto es algo muy personal–, echo en falta un sistema de marcas que nos indique cómo de ajustadas llevamos las zapatillas ya que cuando nos las ponemos las apretamos a ojo, buscando una posición donde el pie quede sujeto y nos encontremos cómodos. Cuando los pies comienzan a sufrir por el esfuerzo, el calor o el frío, lo normal es que tengamos que aflojar la tensión dando unos pocos giros al dial para ir más cómodos. Sería ideal que sobre el cordón de nylon hubiera unas marcas que nos indicaran visualmente cuánto hemos ajustado el dial, lo que nos serviría para llevar las zapatillas siempre con el mismo apriete.

En definitiva, son unas zapatillas que harán las delicias de los afortunados que se enamoren de ellas y se decidan a adquirirlas.

Descubre todas las características de las Shimano S-Phyre en este artículo.

Agradecemos a Shimano España y a Bike Point Tenerife las facilidades dadas para disponer de este par de zapatillas para realizar la prueba.