Tres formas de proteger tu bici y que no te la roben cuando paras a avituallarte

Tres formas de proteger tu bici y que no te la roben cuando paras a avituallarte

Una de las mayores preocupaciones de cualquier ciclista es que su preciada flaca sufra una caída, o peor aún, que se la roben. Los métodos antirrobo más eficaces son las cadenas y pitones para la bici, pero por su peso y escasa estética sobre la bici no son una opción válida para la mayoría de ciclistas. Nadie quiere estropear la silueta de su flaca con un cable grueso enrollado en la tija del sillín u orto sistema. Eso lo dejamos si acaso para la bici de paseo, la de ciudad o la MTB.

Os proponemos tres métodos bastante sencillos a la vez que prácticos para dificultar que los amigos de lo ajeno se lleven tu bici cuando paras en algún bar o supermercado para avituallarte o descansar unos minutos, ya sea solo o con la grupeta.

Quítate el casco y átalo a los radios de la rueda, ya sea a tu bici sola o también a las de los compañeros. Así dificultarás la labor a los amigos de lo ajeno y te dará tiempo a salir a la calle para ahuyentar al caco.


Deja la bici con el plato grande y el piñón pequeño engranados. El valiente que quiera llevársela dando pedales tendrá que tener las piernas de Swarzenegger para subirse y dar dos pedaladas con un 52×11, salvo que se eche cuesta abajo.


Si puedes métela dentro del lugar donde te has detenido a descansar, y si esto no es posible déjala a la vista, junto con las de otros compañeros, y no olvides quitar el Garmin o el cuentakilómetros del soporte si no lo llevas sujeto al manillar con un cordón de seguridad (no sería la primera vez que vuela).


Ya ves que son métodos simples y que no requieren de gran esfuerzo, más bien de cierta costumbre para ponerlos en práctica cada vez que te detienes con la bici y te vas a alejar de ella. ¡Que disfrutes del verano dando pedales!