Unai Yus, ay qué dolor de piernas en el Marathon Arico MTB

Unai Yus, ay qué dolor de piernas en el Marathon Arico MTB

Madre mía…c2 días después aún me duelen hasta las pestañas. ¿Pero mira que nos gusta sufrir, machacarnos, llenarnos de polvo, decir que será la última (sabiendo que es mentira)… todo eso me pasó por la cabeza el domingo por la tarde después del II Maratón de Arico.

Por fin una carrera cerca de casa y a una hora de señoritos, las 10:00. Pero… siempre tiene que haber un pero, tocó ir con tiempo de sobra para la recogida de dorsales. Eso sí, con la tranquilidad de poder tomar un café, hacer las labores de última hora sin prisa, etc…

Arico Marathon MTB 201

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017.

Después de un conato de calentamiento que se convirtió en una animada charla mientras veíamos la última parte de la bajada que nos llevaba a Arico nos colocamos en la salida preparados a dar 2 vueltas y media al circuito. A pesar de que no estaba Jacob Reyes (que te mejores pronto grandullón), despacio, lo que es despacio, no se sale. Una vez más, y a pesar de estar al lado de casa, iba a ciegas. Un poco de asfalto y nos encontramos LA PARED, una subida en la que era mejor mirar al suelo. No voy a escribir tacos porque queda feo, pero… lo que se me pasó por la cabeza fue de todo menos bonito. Sergio Flores marcando un ritmo incómodo, yo a rueda y un nuevo invitado a repartir estopa, Juan Carlos Delgado Vera, el Juani. Ya en las últimas carreras se le veía bien y parece que salía con ganas de fiesta.

Continuos sube y  baja, cortos, explosivos, intensos, por suelo arenoso y pedregoso, dar una vuelta al circuito de motos y llega la hora de apuntar para arriba. Una subida, no excesivamente dura en cuanto a pendientes pero que se iba a hacer muy, muy dura. Después de varios relevos con un Sergio que venía de hacer una Rioja Bike Race espectacular me pongo a marcar el ritmo. Sergio empieza a ceder, y Juani, haciendo la goma, pero sigue conmigo. Llegamos al cementerio… ¿sería un presagio? Mejor no pensarlo y tirarse para abajo. Con cuidadito, eso sí, porque no conozco la bajada y aún queda mucha carrera. Casi me cuelo en un cruce, Juani, se va largo y yo sigo, despacio, bajando, hasta el punto que él me pilla antes de llegar al Porís y Sergio Flores nos caza al llegar abajo del todo. Una bajada divertida, que seguro la segunda vuelta la disfruto más.

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017

Toca la segunda parte del circuito, ir hacia el Faro de El Porís y volver. Sergio va sufriendo, le aprieto en las subidas y cede, pero es un sufridor y en cuanto aflojamos un poco, entra. Juani me dice que estoy obsesionado con él, que queda mucha carrera y que esté tranquilo. Pero yo, después de haberlo sufrido este año, quiero dejarlo tirado como él me ha dejado a mi varias veces. Deportivamente hablando, ojo por ojo… La segunda zona es más llana, más rápida pero no se vuela por la cantidad de piedras que hay y por una ligera brisa que nos frena. Si fuera el viento típico de aquí… nos cagamos. Llegamos al arco de meta, cogemos agua y para arriba otra vez. Sí, para arriba por LA PARED. Joder con la subida, no te puedes poner de pie porque pierdes tracción, y sentado, lo que pierdes es la vida intentando subir dignamente. Pero es lo que nos gusta y además Sergio parece que hinca la rodilla. Yo de este no me fío, así que sigo a un ritmo vivo por los repechos y el circuito de motos. Parece que vamos abriendo hueco y Juani me entra al juego y releva. Casi preferiría que fuera a rueda, así al menos pensaría que va jodido. Pero si da relevos, es que quiere como mínimo hacer segundo. Y si Flores es duro, el canarión es terco y correoso como pocos. Vamos, que me suelo ver reflejado en su manera de correr… y pienso, ¡joder, qué pestoso soy yo!

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017

Empieza la segunda subida al cementerio y pruebo. El master 40 del Loro Parque cede, se queda unos metros pero no se rinde. Sigo, miro el pulso, bebo un trago de agua, controlo la distancia y vuelvo a agachar el lomo para seguir con mi labor de barrena y poco a poco el hueco aumenta. Corono y esta vez sí, me tiro más rápido y disfrutando más de la bajada. Llego al Porís y cuando giro para hacer la segunda parte del circuito, la del faro, no veo a Juani. Parece que las cosas marchan bien. Luego me dice que se le ha salido la cadena y que ha perdido el tiempo suficiente para dejar de verme.

Arico Marathon MTB 2017

Unai Yus. Arico Marathon MTB 2017

Toca empezar a gestionar, beber, comer y mantener el ritmo para que no se acerque nadie por detrás. A mi “nuevo” rival lo voy viendo en las zonas abiertas, a mi verdugo Flores lo he perdido. Y… de golpe soy consciente de lo que querían decir con 2 vueltas y media. Miro el GPS y me confirma lo que se me acaba de pasar por la cabeza. Suputamadre, todavía tengo que subir hasta el cementerio y bajar hasta meta. Me tomo otro gel y me termino el bidón de agua.

Paso por meta, pillo otro bidón y ¡ale, para arriba! Le he pedido referencias a la moto y me dice que 45” aproximadamente. En plena subida de LA PARED, veo a Toni Zamora (retirado por caída) y le pido referencias; 30”. Joder, joder, yo con amagos de calambres, las patas como palos de escoba y el pestoso este apretándome por detrás. Bebo y me concentro en lo mío, sé que las referencias no suelen ser exactas, así que espero que no sean 30”. Paso el circuito de motos y llego al terreno que más me favorece respecto a Juani. Ritmo constante, más que nada porque si cambio de ritmo los calambres me van a matar y a sufrir. Miro hacia atrás en las curvas más abiertas y veo que mi rival no se acerca. El cementerio cada vez está más cerca… y eso es bueno porque queda menos para coronar pero malo porque no sé si al llegar arriba entraré directo por la puerta con bici y todo. Toca tirar de experiencia, sufrir y lo que se dice, nadar y guardar la ropa. La gente me anima y me dice que lo tengo hecho… si ellos supieran cómo voy de jodido…

Por fin veo el cementerio, el avituallamiento y la luz al final del túnel. Trago de agua y concentrado para abajo. Sólo me falta caerme, o lo que es peor, pinchar. Y digo peor porque me he dejado el repuesto en casa. Ya me jodería haberme pegado esta paliza para tener que retirarme ahora por despistado y gilipollas. Afortunadamente Juani va igual de muerto que yo o peor y la diferencia me da como para bajar suave y disfrutando. Otra carrera más, otra muesca más y… a pensar qué quizá ir a la Transgrancanaria la próxima semana no sea una buena idea… Hoy ya pienso diferente, sigo muerto pero ya pienso en el fin de semana que me espera en Gran canaria.