Unai Yus: Barlobike es disfrute máximo, ¿te lo vas a perder el año que viene?

Unai Yus: Barlobike es disfrute máximo, ¿te lo vas a perder el año que viene?

Barlobike es una carrera hecha con mimo, con gusto. Barlobike tiene 2 cabezas visibles, Markos y Pedro, Pedro y Markos y detrás un ejército de voluntarios sin los cuales esta prueba sería imposible; Barlobike es un municipio: Barlovento, volcado en una prueba; Barlobike es mountain bike, subidas, bajadas, senderos, verde, humedad… en resumen, Barlobike es disfrute máximo.

Y este año, queriendo darle una vuelta de tuerca más, el viernes, víspera de la prueba, organizaron además de la ya tradicional Pequebike, una pequeña feria y 2 charlas que se fundieron en una porque el tiempo se puso un poco chungo. Me pidieron estar en la charla, me pude organizar y de esa manera mataba 2 pájaros de un tiro, veía algo el recorrido y refrescaba la memoria, que siempre viene bien y más con las bajadas que tiene esta prueba.

Así que el jueves, hice gran parte de la carrera, el viernes sólo la zona más cercana a Barlovento. Disfruté con mi familia de las piscinas naturales de La Fajana, de la Pequebike, de la feria e intenté no ser muy aburrido en mis respuestas en la charla-coloquio de la tarde. Sobre la charla, otro aplauso para la organización, tener a Arley Luque, Juaquín David Martín y Unai Yus está bien, pero no aportamos nada nuevo. En cualquier carrera podemos contestar a las dudas de otros corredores porque somos uno más de ellos. La persona que más interés despertó y que la organización consiguió invitar fue Helio Méndez. Increíble los conocimientos de este hombre y la capacidad de trasmitirlos que tiene. Personalmente disfruté más escuchándolo a él que respondiendo mis preguntas.


Amanece el sábado, sin prisa, la carrera es la las 14:30. Organizo todo y subo hasta Barlovento con tiempo de sobra. No caliento mucho, entre estar con la familia, que generalmente no me acompaña y cargar el GPS que ayer, entre pitos y flautas se me olvidó enchufar a la red, se me va el tiempo. No hace calor, más bien fresco, y la nube en forma de panza de burro ha venido a ver la Barlobike.

Llamada a parrilla y salida neutralizada, casi 5 kilómetros hasta Las Cabezadas. Cuenta atrás y salida real, por asfalto. Y este año hay sorpresita, en lugar de subir hasta Barlovento, nos han metido “el bucle de la Pichillera”. Con ese nombre parece un juego de niños… pero nada más lejos de la realidad. La subida es por una rampa de hormigón con una pendiente brutal, con picos del 30%. Eso sí, merece la pena el sufrimiento para disfrutar la bajada de XCO auténtico. Salida fuerte de Adrián Concepción, me coloco detrás y le paso antes de entrar al cemento, donde me pide paso Juaquín David. Subo a su ritmo e intento seguirlo en la bajada. No se me va en la primera parte pero sí en la segunda, que me voy largo en una curva. Me saca 5” según Strava, aprieto en el asfalto al acabar el tramo y nos juntamos. Pasamos el pueblo de Barlovento por sus senderos y su camino real y apuntamos con nuestras bicis hacia el monte. Juaquín David y yo juntos, Adrían y Sergio Flores por detrás y… no me da para ver más.


Empieza la subida y empiezo a apretar a muerte. Hoy no me voy a guardar nada subiendo; estoy a una semana del Campeonato de España de XCO y quiero exprimirme a tope. Me voy sólo, me concentro en el pulso, mis sensaciones e intento disfrutar del paisaje. La verdad es que es posible, porque el marcaje es espectacular, es imposible perderse y eso hace que por esa parte puedas ir más relajado. Empieza la subida, larga, larga no, eterna, 20 kilómetros, algo más. Sufrimiento y disfrute a partes iguales. Pedaleo lo más fuerte que puedo, no pienso en mis rivales, soy yo contra mi mismo. Un test, una prueba para ver hasta dónde puedo llegar.

Paso el Parque Recreativo de La Laguna por un sendero nuevo, y sigo subiendo. Paso la zona de escaleras dónde hay que bajarse, dura, preciosa y más húmeda que otros años. Me vuelvo a montar en la bici y sigo, disfrutando de las zonas boscosas, otras más abiertas y pedregosas, siempre subiendo, siempre apretando, siempre animado por los voluntarios que me encuentro en los cruces.


Llego al avituallamiento de El Río y observo otro detalle que demuestra que esta carrera es especial.  James Outchelony, 2 veces vencedor de esta prueba y un referente del ciclismo canario hasta que decidió retirarse el año pasado está haciendo de servicio técnico… al estilo James, como no podía ser de otra manera. Anoche subió en bici, con una mochila dónde llevaba todos los repuesto y pasó la noche aquí… ¡un crack James! Cambio de botellín y sigo subiendo, sigo apretando, sigo sufriendo y sigo disfrutando, metido en mi mundo. Aún quedan 10 kilómetros aproximadamente. Sigo apretando, agachando el lomo, en comunión con el enterno y animado por los voluntarios que siguen apareciendo dónde menos te los esperas. Ya voy viendo los senderos por los que en unos minutos bajaré. Ya falta poco para empezar a disfrutar de la adrenalina golpeando mis sienes y, por qué no decirlo, falta muy poco para que se nos empiecen a poner las pelotillas de corbata de vez en cuando.

Unai Yus en Barlobike 2017. La Palma.

Unai Yus en Barlobike 2017. La Palma.

Por fin llego al punto más alto, giro de 180º, trago de agua y a buscar el primer sendero. Los primeros son fáciles, de dejar correr la bici, de sentir el Flow, como dicen algunos. Yo me limito a disfrutar, a bajar dentro de los límites y a llegar abajo entero. Un tramo de sendero, cruzamos una pista y seguimos por sendero. Una y otra vez, siempre con voluntarios en los cruces para que podamos concentrarnos en lo nuestro y no tener que mirar si viene gente. La primera parte es de pino y con ello hay bastante pinocha suelta. No se puede dejar correr excesivamente la bici. Al poco tiempo empieza a oscurecerse todo, el bosque es más frondoso y más húmedo. Seguimos enlazando senderos, uno tras otro, las manos empiezan a doler con las frenadas, los escalones, las piedras y raíces. Llega el primer rockgarden.  ¡Enorme…! hago la mitad, me bajo, camino unos metros y me vuelvo a montar. Bastante mejor que años anteriores, pero de momento sigo sin pasarlo entero.


Sigo concentrado, sigo controlando. La bajada es técnica, pero como siempre digo, el peligro lo pone el ciclista. Si lo ves jodido, te bajas y punto, no pasa nada. Y así llega el segundo punto que yo me apeo. Otro rockgarden muy sombrío, húmedo, mucha pendiente y metido en un tubo. Demasiado para mi. A pie y con cuidado, y al pasarlo a seguir disfrutando. Acaba la primera parte de bajada, volvemos a la pista por la que ya hemos subido y… sí, toca volver a subir. No desde abajo, ni tampoco hasta arriba, pero toca escalar. Voy pasando gente de la corta, me animan, los animo. Tramos al sol, tramos a la sombra y volvemos a pasar por El Río. Ánimos de james, cambio de botellín y a seguir subiendo. Me encuentro genial, con fuerza y sigo apretando a tope hasta que llego al desvío de la ruta corta y larga. Antes hemos seguido por la larga, hasta arriba, ahora seguimos hacia abajo, por el recorrido de la corta. Llegamos al sendero que a mí más me gusta, una zona de laurisilva en un barranco súper frondoso Un sendero lento, oscuro, con musgo, con pequeñas subidas, algunas piedras y muchas raíces. Un paisaje de cuento. Sigo pasando corredores de la corta, facilitan el paso a pesar de que en algunos sitios no es fácil. Salimos a pista de monte y volvemos a subir hasta El Río. Esta vez no necesito agua, recibo ánimos y de nuevo a bajar. Última zona de senderos, antes de llegar al cementerio de Barlovento. Parece Mordor, estamos dentro de la nube, no se ve mucho.

Toca hacer la parte psicológicamente más dura de la Barlobike, ya estamos prácticamente en el casco urbano, pero estamos dando vueltas alrededor, pequeñas subidas y bajadas. Sigo pasando corredores, nos animamos mutuamente y cada vez hay más público. Sigo gozando, tanto que me da pena llegar a meta… Primero, feliz, cansado, pero con ganas de volver.

Barlobike, como siempre digo, es una carrera hecha por ciclistas para ciclistas, un pueblo volcado, unos pollos para chuparse los dedos después del podio… ¿Vas a esperar a mi crónica del año que viene o te vas a animar a correrla?

CLASIFICACIONES: Clasificación VI Barlobike 2017