Unai Yus: cuando se apuesta fuerte hay que aguantar. Campeonato Canarias Carretera 2017

Unai Yus: cuando se apuesta fuerte hay que aguantar. Campeonato Canarias Carretera 2017

Os acordáis de aquel anuncio de televisión, hace un par de navidades con un niño y un palo… Pues así estaba yo el domingo… ¡¡¡Carretera, una carrera de carretera!!! Con qué poco me conformo. Pero es que aquí, en canarias, sólo hay carreras de carretera en Tenerife, y pocas…así que, tocaba debutar y disfrutar en el Campeonato de Canarias.

07:00 de la mañana y ya estamos en el Agrícola. Si el bar de Las Lagunetas es la meca de los ciclistas de montaña, los de carretera tienen en El Agrícola un punto neurálgico. Vamos, un madrugón de cagarse. Pero es lo que tenemos, los señores de verde y no me refiero a los marcianos con antenas, nos obligan a tomar la salida a las 08:00. Y para rizar el rizo de la complicación, de la salida a la meta hay aproximadamente 40 kilómetros… que para los que corremos solos es una jodienda, pero… es lo que nos gusta.

Unai Yus y Ernesto García. Campeonato Canarias Carretera 2017

Unai Yus y Néstor Rodríguez. Campeonato Canarias Carretera 2017

Así que, poneos en situación, 08:00 de un domingo, mi primera carrera de carretera de la temporada y en juego en Campeonato de canarias élite. Divertido no, lo siguiente. Salimos, muchos nervios, todo el mundo quiere estar delante y los que más carreras de carretera han corrido este año han sido… ¡2!; vamos, que vamos un poco tensos todos. Decido colocarme bien, en cabeza, ahí también me puedo caer pero tengo más tiempo para reaccionar. Pero la carretera vieja del sur, que me encanta, es complicada, no hay casi rectas y moverse en el pelotón se complica. Me coloco y salgo  a un par de ataques, hago como los perros, marcar un poco el terreno. Pero acaba de empezar, quedan 100km y casi 2.000m de desnivel. Me relajo, veo que se hace la escapada, paso lista y creo que a pesar de que va gente que camina, no llegará a meta. De hecho, el pelotón va a ritmo cansino hasta el mirador de Don Martín, se sube a ritmo y la escapada no llega nunca a los 2 minutos.

Pero veo pocas ganas de mover la carrera, todo el mundo espera… Pues yo no espero, no puedo permitirme que la carrera se empiece a mover después, se empiecen a ir grupos, se junten con los que ya van escapados y se líe la gorda. Ataco al terminarse el mirador, dónde aún queda subida. Hay que buscar la ilógica… muevo, tenso y veo que Gastón Toledano, uno de los corredores más en forma entra al trapo y remacha.  Adrián Trujillo, el máximo favorito aparece a echar su meadita y marcar el terreno, y por allí aparecen más corredores a tener en cuenta, como Pedro Rodríguez, Juaquín David Martín, el correoso Juani y otro rocoso, Jacob González.


Aceleramos, se para y por detrás, la fila en la que se ha convertido el pelotón parece un muelle que se estira y vuelve a su posición natural. Por eso me encanta la carretera del sur, sin ser excesivamente dura, sus toboganes y sus curvas hacen que se convierta en una tortura para los de atrás mientras que los de delante disfrutan torturando y sobre todo viendo el daño que están haciendo.  Soy el que más insisto, no llego a atacar a muerte, pero siempre ataco cuando no se lo esperan y saco unos pocos metros, me cogen…y si nadie sigue tensando, vuelvo a poner yo jla bola en juego. Siempre me han tenido por un corredor pestoso, de esos que no paran, que están, hablando en plata todo la carrera tocando los cojones, aunque luego revienten. Pero hoy no tengo interés en reventar. Las bajadas las hacemos rápido, hay corredores que también están interesados que la carrera vaya estirada y rápida y después de la zona de los eucaliptos, con un grupo de cabeza seleccionado , decido jugar de verdad. No ataco a muerte, me guardo un punto pero insisto, insisto y tiro fuerte, como cuando me tocaba tirar del carro. Arriesgo en alguna curva y en las pocas rectas que hay en esta zona me pongo a tope. Adrián viene a rueda, con su compañero Vicente y me dice que se ha cortado y me pasa un relevo a muerte. Me cuesta pillar la rueda, vengo ya con “el morro caliente”, pero me pongo de pie, bajo 2 dientes y entro a rueda. El flaco insiste, yo cojo aire y le paso. Pedro, Juaquin David, Gastón, Jacob….vienen  a unos pocos metros, pero no llegan a pillarnos. Nos estamos acercando a la escapada, cada vez están más cerca, y ya son 10 o 12” el hueco. Sólo somos 3 corredores, dos Loro parque, Adrián y Vicente y yo.


Ya sabéis, cuando se apuesta fuerte, hay que aguantar, así que seguimos apretando y entramos a la escapada, Adrián le dice a su compañeros Edi Sierra que tense y nos da un relevo clave. Escasos 500 metros, en subida, lo suficiente para que nosotros 3 cojamos aire y para que Adrián decida volver a poner ritmo. Nos vamos, nos vamos, pero se nos cuela otro invitado en la fiesta. Miro para tras y veo a otro amarillo. No puede ser, otro Loro con ganas de picarme. Jacob Reyes. No está en su mejor momento, pero este tío es capaz de lo mejor y de lo peor, mal invitado. Pero bueno, ya me preocuparé de eso más adelante., antes tenemos que hacer hueco, porque si nos pillan ahora…..menuda cagada, nos pueden fundir. Somos 3 a relevos, Vicente no se esconde pero parece ir un poco más justo que Adrián y yo, y Jacob va a rueda. Es comprensible, ya iba escapado…así que de momento bastante tiene con aguantar.

El ritmo es alto, muy alto… y la diferencia se hace bastante grande. Dejamos de ver al 2º grupo y aún no hemos llegado al kilómetro 40 de los 102 de la carrera. Es lo que yo quería, una carrera larga, desde lejos, creo que es la única manera de poder ganar a Adrián. Si espero, si dejo que su equipo lo llevé a pie del puerto de Los ventiladores me revienta fijo.

Nos informan que llevamos 50 segundos y 1:10 al pelotón, que va  a  absorber a los que nos acompañaban. Y una buena noticia para nuestros intereses pero que nunca gusta escuchar, Gastón Toledano se ha caído. Ya no miramos hacia atrás, seguimos a lo nuestro, pasar relevos, comer, beber e ir comiendo kilómetros. Pasamos por meta, por Arico Viejo, Villa de Arico y subimos Los Blanquitos. Jacob sigue sin pasar al relevo y eso no me tranquiliza, pero al menos sigo pensando que Vicen no va para tirar cohetes. Vamos volviendo hacia meta, hacia Arico Viejo para hacer el circuito final, pero antes el chavalín me manda un recado en la subida a La Cisnera, tensa, en progresión y tengo que tirar d eclase para que no vea que voy incómodo. Detrás, Vicen y Jacob aguantan como pueden. Paso por meta, bajada hasta el mar, comer, beber y…empieza la carrera. Vamos, que hasta aquí estábamos corriendo, pero teníamos los mismos intereses, ahora empieza la guerra entre nosotros. 14 kilómetros a meta, y de esos, 9, subiendo. Adrián es más escalador que yo… es como un mini Contador (pero en más simpático). Alto, flaco y le gusta subir de pie.


Nada más entrar en la subida Jacob se pone a tope, yo a rueda. No miro dónde están los otros dos amarillos, bastante tengo que seguir al que tira. Aguanta poco más de un kilómetros y noto una ráfaga de aire por mi izquierda y algo amarillo. Como diría Perico, turutuuuu… Me pongo de pie, bajo un diente, adelante a Jacob y tengo a Adrián a dos metros. Dudo si ir a muerte, bajar un piñón y ponerme a rueda para que se siente o mantener el ritmo y mantenerlo cerca. Pienso que si lo pillo parará unos segundos y me volverá a arrancar, con lo que las posibilidades de que yo explote aumentan exponencialmente. Así que decido sentarme y mantener la distancia. Adri se vuelve a poner de pie, baila y me saca unos metros más. Pienso que está arriesgando, quiere ponerme nervioso, que me cebe y explote. Decido tirar de experiencia y mantenerme, no caer en su juego. Vuelve a tensar y me aumenta más el hueco. Intento convencerme que no puede seguir así, que tendrá que aflojar, y la verdad es que durante un tiempo, unos míseros cientos de metros, consigo mantener la distancia. Pero hoy Adrián tiene piernas de ganador, se ha levantado ganador y se acostará ganador. Mi ritmo es bueno, no voy despacio, pero el está desatado, pedalea como poseído, como si la carrera se acabara en la siguiente curva. Hago de tripas corazón, intento no rendirme, pero veo que es inútil, cada vez está más lejos y cada vez lo veo más pequeñito. Me pasa su coche de equipo y ya entiendo que o explota, cosa que no parece que vaya a pasar, o yo no lo veré hasta después de meta.

Unai Yus. Campeonato Canarias Carretera 2017Unai Yus. Campeonato Canarias Carretera 2017

Unai Yus. Campeonato Canarias Carretera 2017

Me toca gestionar y no reventar, por detrás Jacob y Vicen vienen juntos. Parece que tampoco van para mucha fiesta, parece que ellos también se tienen que limitar a subir sin alardes. Pero despacio, lo que se dice despacio, no vienen, así que sigo apretando hasta Villa de Arico, con la tranquilidad de saber que sólo quedan 5 kilómetros de bajada y que por detrás Jacob se ha quedado de la rueda de Vicente.

He disfrutado pero me he tenido que plegar a la tiranía de un fortísimo Adrián Truillo….subcampeón de Canarias, quien lo diría hace unos años, jejeje. Próxima parada, Los Silos, campeonato de canarias XCO….el próximo domingo. A seguir apretando.