Unai Yus: en Arquineguín primer calentón y primera victoria

Unai Yus: en Arquineguín primer calentón y primera victoria

Por fin se abrió el melón y afortunadamente, el melón estaba mejor que bueno. Primera carrera de la temporada, primer calentón y primera victoria. Victoria inesperada pero importante, sobre todo en un año de cambios, tanto de equipo como de montura.

Repetía participación en el XC Arguineguin y no quería cometer los errores del año pasado, así que me pude organizar y viajar el sábado temprano y ver parte del recorrido con mis compañeros del Loro Parque. Repasar parte del recorrido, limpiar y engrasar la nueva Superior Bike y descansar, eso fue todo el sábado.

Pero el domingo empezaba mi carnaval, un carnaval que durará hasta octubre. Nervios, poner el dorsal, calentar, saludar, la última meada del miedo y salida. Algunos rivales vienen de La Santa, como Pedro Rodríguez, Daniel de la Fe o Antonio Padrón. Javier Ramos debuta hoy, como yo, pero corre en casa, y en Gran Canaria es casi imbatible. Nadie quiere romper la baraja, nadie quiere tirar, hay tensión. Poco a poco, a ritmo, el grupo se va seleccionando. No es un ritmo cómodo, tampoco mortal, son algo más de 5 kilómetros y queda mucha carrera.

Vamos alternando, De la Fe, Pedro y yo nos alternamos en marcar el ritmo y ya sólo quedamos seis. Blas Arturo y Miguel Limiñana van haciendo la goma y Javi Ramos se mantiene a la expectativa. Seguimos acelerando y ganando altura y nos quedamos Ramos, Pedro y yo antes de entrar en la primera bajada. Nos lo tomamos con calma, Pedro marca el ritmo, Javi a rueda y yo tercero. A mitad de la bajada, Javi adelanta a Pedro y se nos va unos segundos, mientras De La Fe, Limiñana y Blas nos cogen por detrás. Acaba el descenso y sin tregua segunda subida. Cortita, pero a Pedro se le han encendido las alarmas y decide tensar para ir a por Javi. Me sueldo a su rueda y me siento mejor de lo que pensaba. Intento pasarle pero no puedo, y Javi aguanta por delante mientras el resto se queda.

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Todo empieza a ir más rápido, como a cámara lenta, todo es más duro, más exigente. Nueva bajadita y empieza la subida larga de la carrera. Casi media hora de agonía. Aprieto y me pongo a la par de Pedro. Va rápido pero no lleva el pedaleo alegre que acostumbra, supongo que tendrá fatiga acumulada aún de La Santa. Guerra psicológica de mi hacia él y de él hacía mi, momento gallo, ambos a la par y sin ganas de ceder. Ahora sí voy sufriendo. No en ese punto de agonía que te da el haber corrido varias carreras pero ya suficientemente duro. Insisto y en una curva de herradura que me favorece por ir por el lado más corto le ganó la partida. Le saco unos pocos metros y aprieto todo lo que puedo.

Me acerco a Javi, agacho el lomo, aprieto los dientes y entro a su rueda. Al límite, si tardo 10m más en pillarlo no lo consigo. Javi sigue a su ritmo y yo no voy cómodo, tengo que recuperarme del calentón y quedan más de veinte minutos de subida. Parece que Pedro, al menos de momento, no entra con nosotros. El resto de rivales están más lejos. Cómo curiosidad, el barranco que acabamos de subir se llama el Barranco de la Perra. Y la verdad es que se caga la perra, qué rampones.

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Javi me mira y yo pongo cara de póker o miro hacia atrás, cualquier cosa para que vea que me está costando recuperar. Poco a poco me animo y paso a tirar, vamos alternando y a ratos a la par. Nos vamos acercando al avituallamiento en El Palmeral y en la cosa sigue igual, de tú a tú y no hay ganas de ceder. Yo subo con mi nueva Superior Bike doble, algo más pesada, pero noto que las zonas rotas las subo mejor.

En el avituallamiento Humberto me ofrece un bidón, pero le digo que un trago y lo tiro. Javi Ramos tiene a su gente unos metros más arriba, la pendiente es mayor y veo que pierde unos metros que recupera. Toca volver a probar, así que agacho el lomo, pego la nariz a la potencia de la bici y apuesto fuerte. Sí quiero ganar tengo que soltarlo subiendo porque para abajo el es más rápido.

Si alguien cree que aquí ha acabado la subida se ha equivocado, aún falta. Javi cede unos metros y en una zona de tierra y piedras sueltas y un tubo cabrón de pasar echa pie a tierra. Es el momento, no dudo, bajo dos piñones y aprieto. ¿A dónde vas juvenil?, sube un piñón, que irás mejor. Si es que a veces me puede el ansia. Llega una pequeña bajada por sendero y una zona de subidas y bajadas por singletracks con piedras que me flipa. Me siento volar, aquí es donde una doble mejor se comporta, dónde te deja pedalear sin darte trallazos la rueda trasera.

Open MTB Arguineguin 2018

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Javi aguanta el tirón, voy sacándole segundos muy poco a poco pero no cede. Sigue habiendo más subida que bajada, casi todo por sendero y algún tramo de pista pestoso. Curva a derecha, curva a izquierda pero no llego a ver el final. Recuerdo del año pasado que había un juez el el punto más alto del circuito pero no recordaba que estuviera tan lejos. Mente positiva o autoengaño; cuando más haya de subida más posibilidades de ganar.

Pero hay un hándicap, he perdido presión en la rueda trasera y voy justo en ese punto que lo noto, que soy consciente pero me permite rodar hilando fino. Si paro, Javi me pilla, así que concentración máxima. Ya estoy bajando. Al principio es casi todo sendero, muy rápido, con poca pendiente, de pedaleo. No miro atrás, no puedo desconcentrarme. Cuantos más kilómetros me mantenga por delante más posibilidades de ganar. Disfruto en los senderos, esprinto en las pequeñas subidas que me encuentro y me tiro a muerte, pedaleando por las pistas rápidas.

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Unai Yus en el Open MTB Arguineguin 2018

Veo el barranco y el túnel que llevan a Arguineguín. De momento sigo por delante de Javi y eso es muy bueno. Incluso si me pillara ahora creo que no podría soltarme y en el circuito final intentar rematarlo. Eso sí, si termino de pinchar se jodió. Vuelo lo más rápido que puedo, cruzo el túnel, sigo por el barranco y veo las primeras casas de Arguineguín. Empiezo a creer que lo puedo conseguir. Paso por contrameta y empiezan los obstáculos artificiales. Sólo 5 km a meta. Javi no está lejos, así que sigo apretando porque él no se va a rendir. Palets, dobbies, rockgardens, un pozo con barro un par de paredes cortas y duras y la última trialera. La rueda aguanta, respiro tranquilo, me subo la cremallera y levanto los brazos al cielo.

Sinceramente no lo esperaba, pero la verdad es que empezar ganando en un año de cambios es muy importante. Pero ojo, hay que seguir trabajando. De la carrera, lo resumiría en una palabra, diversión. Una carrera hecha por gente a la que le gusta divertirse en bicicleta y a la que le encantan los senderos. Gracias Costabikers.