Unai Yus: esto es lo que me gusta, sufrir, sufrir y sufrir. Campeonato España XC 2017

Unai Yus: esto es lo que me gusta, sufrir, sufrir y sufrir. Campeonato España XC 2017

Ni lo recuerdo, pero creo que mi último Campeonato de España de XCO fue en 2009, en Montjuic. Vamos, hace ya un porrón de años. Y mira por dónde, en 2017 y defendiendo otro maillot, me encuentro en el fregado de nuevo.

El fin de semana del Campeonato de España es largo y especial. Y claro, empieza con un largo desplazamiento, Tenerife-Madrid y desde aquí en furgoneta a Cofrentes. Madrugón, o más bien casi sin dormir, para poder dar unas vueltas ya el mismo jueves. Ni me acordaba de lo que era eso… Más de 12 horas después de salir de casa piso el circuito con mis compañeros de selección.


Estoy bastante desconectado de la nueva onda del XCO, esa tendencia que ha traído los cortados, rockgardens, bicicletas dobles y tijas telescópicas a los circuitos. Y claro, te plantas en un circuitazo, súper currado, remodelado, artificial y… te acojonas. Te parece que no vas a ser capaz de dar una sola vuelta sin partirte la crisma. Ya la segunda lo ves mejor, y a partir de la tercera, disfrutas. Personalmente, y será porque soy ya un viejo, me siguen gustando más los circuitos naturales, pero hay que reconocer que los actuales son espectaculares y divertidos. Los corredores dicen que el de este año es el mejor de todos los circuitos que se han hecho en España. Yo no lo sé, sólo sé que es duro de cojones y que no te puedes relajar en ningún punto.

Cuatro vueltas le di el jueves y dos el viernes por la mañana, antes de descansar para el Team Relay. En 2006, con Euskadi, conseguí una medalla de bronce. En 2017, con Canarias, buscamos disfrutar y dar una buena imagen. Cuatro corredores, una vuelta cada uno, sabor a sangre y trabajo de equipo. Cumplimos, escapamos del farolillo rojo que había perseguido a Canarias los años anteriores y a descansar para las carreras individuales.

Sábado, día de carreras,… por la mañana no hay casi posibilidad de ver el circuito por la cantidad de carreras que hay, así que vemos algo de otras categorías y animamos a nuestro compañero Dani de La Fe que termina en un buen 14º puesto y después de ver la crono que decide el Tour, “con la fresca” salimos a rodar un poco y le vuelvo a dar otras dos vueltas al recorrido. Por no conocerme el recorrido no va a ser, desde luego…. Ya que hemos venido con tiempo, ya que se han esforzado en traernos desde el jueves, toca hacerlo lo mejor posible. Última revisión y limpieza a la bici por parte del mecánico y a velar armas para la carrera más importante de XCO del año en España.


Durante la mañana se hacen todas las carreras de chicas, a media mañana los junior y a las 12:45 escucho el pitido que suelta a los 84 corredores élite a la dura batalla. Salgo de parrilla en la posición 28 gracias a los puntos UCI de La Santa 4 Stage y por delante 7 vueltas, casi 30 kilómetros y 1.300 metros de desnivel positivo. Salgo bien, sin agobios, limando como es de rigor y voy buscando mi sitio por el start lap que sólo haremos en esta primera vuelta. Es algo más largo pero bastante más rápido y permite que el pelotón se estire. Aún así hay tapones y toca correr a pie. No me preocupo de los de cabeza, mi carrera es otra, aquí no vengo a disputar el podio, vengo a darlo todo y terminar lo más adelante posible.

Mi planteamiento inicial es salir a tope, dar la primera vuelta al máximo, buscar una buena colocación, regular y recuperar la segunda vuelta y a partir de la tercera buscar un ritmo constante que me permita no explotar e intentar acabar sin que me echen con la regla del 80%. Esta regla, si vas perdiendo un 80% del tiempo del primer corredor por vuelta, eres parado por los jueces. Se te clasifica en el puesto que vas, pero apareces clasificado a X vueltas (las que te queden por dar). Yo quiero escapar de eso, quiero aparecer clasificado a tiempo. Pero no será fácil, estoy corriendo contra corredores que están haciendo top10 en Copa del Mundo…

No sé el puesto en el que voy, no me da para contar porque ni veo la cabeza ni puedo permitirme buscar con la mirada a otros corredores. Justo veo lo que tengo delante y los 3-4 corredores que van conmigo. Voy adelantando corredores con bastante nombre y que yo creía con mejores piernas que yo… quizá pague este esfuerzo que estoy haciendo en la primera vuelta, pero quiero escapar de la quema y que no me doblen. Paso por la zona técnica y escucho que al corredor de detrás le dicen que va el 21º, con lo que yo debo de ir el 20º. Esta primera vuelta no cojo agua, sigo con el culín que llevo en mi botellín. En esta primera vuelta no hay tiempo para nada que no sea pedalear, respirar, tragar polvo e intentar adelantar corredores. Paso por meta en un grupo. No sé el puesto, nos adelantamos unos a otros, nos devolvemos los adelantamientos, todos queremos huir hacia delante.


Empieza la segunda vuelta, me voy relajando, empiezo a pensar algo, empiezo a ver las cosas a través del polvo que levantan mis rivales. Hasta ahora era como si fuera en un videojuego, no he sido consciente de casi nada. Bebo, pienso en el circuito, las zonas que me van mejor y las que me van peor. Había pensado en intentar recuperar en esta vuelta, pero ya se sabe… la teoría es una cosa y la práctica otra. Te calientas y quieres seguir apretando, no valoras que la explosión puede llegar en la siguiente. El pulso sigue disparado, más alto que nunca, pero esto es un Campeonato de España y hay que darlo todo. A tope para arriba y súper concentrado para abajo. Un error y de aquí te sacan en camilla. Y claro, los cortados y rockgardens, cada vuelta se complican más. Falta de fuerzas, falta de reflejos… Pero no he venido aquí a poner excusas. Paso por meta el 16º, sigo en un grupo. Algunos corredores han cambiado. Unos porque se han ido para adelante y otros para atrás. Nos cantan más de 2:30 a cabeza de carrera y faltan 5 vueltas… ¡la cosa está complicada!

Así que no hay tiempo de regular, a tope hasta dónde se pueda. El grupo va haciéndose más pequeño, mi lucha es quedarme aquí, no soy capaz de ir más adelante. Algún corredor del top10 pincha, lo pasamos, repara y me vuelve a pasar. Y yo mientras, con los de siempre, con los que llevo 2 vueltas. Las subidas cada vez son más duras, cada vez hace más calor, cada vez hay más polvo, a veces toca bajarse de la bici en algún repecho y correr… empiezo a coger la variante en los cortados porque no me siento con fuerzas ni con confianza suficiente para saltar… La parte central del circuito es una olla, una olla de calor y polvo y una olla a presión de ánimos, gente, bocinas, gritos, ánimos… Se me había olvidado lo especial que es correr un Campeonato de España. Además de Los Canarios, gente de Euskadi, Madrid, Valencia, Galicia, sobre todo, me animan. Mi pasado ciclocrosista sale a la luz. Por toda esa gente que se deja la garganta por todos los corredores, incluído yo, por la gente que se ha quedado en casa porque corra, yo sigo apretando los dientes hasta que rechinen, agachando el lomo, comiendo, masticando polvo que trago con los tragos de agua. A cada paso por la zona técnica me preguntan qué quiero. Sólo pido agua. Y por dentro pido acabar sin que me echen. Van cayendo las vueltas, ya voy casi solo, somos tres los corredores que vamos más o menos juntos, unas veces más cerca, otras más lejos, e incluso nos animamos para que no nos pillen los  de cabeza. Sigo rodando entre los 20 primeros, cada vez más justo de piernas pero disfrutando como hacía mucho que no lo hacía. Prefiero estar aquí, dejándome la piel por acabar sin doblar que ganando una carrera con menos nivel. Esto es lo que me gusta, sufrir, sufrir y sufrir.

Me animan, me dicen que a tope que se acercan por detrás, tengo que llegar a meta por 6ª vez, si lo consigo, la cabeza de carrera ya estará en su última vuelta y parará… Escucho cada vez más cerca las bocinas y ánimos que dan a la cabeza de carrera. No sé quien o quienes son, no me da para eso, están en otro nivel, para mi es como si fuera otra carrera. Pero lo veo, en alguna zona veo a Valero desatado, que se acerca a nosotros. A tope, sigue a tope Unai, no te rindas ahora. No puedes haber nadado hasta aquí para ahogarte en la orilla.

Pero lo consigo, paso meta, me queda dar la séptima y última vuelta. Puesto 18º, delante veo a un corredor de Madrid, pero se me va. Me desinflo, el objetivo está logrado, que no me doblen. Y las piernas, los pulmones, los brazos, no dan más. Sólo quiero terminar la vuelta sin percances… Ya casi no hay público, están todos en meta, mientras yo sigo sólo por el circuito… Entre los pocos que quedan, mis compañeros de selección, que me aplauden y me animan, que no me abandonan… hasta que por fin, cubierto de polvo, con las babas colgando, exhausto, cruzo la meta, feliz, satisfecho y habiendo cumplido mi objetivo.

Gracias a la Federación Canaria por haberme permitido recordar lo que es un Campeonato de España.

CLASIFICACIONES: