Unai Yus, ni te caigas, ni rompas, ni te pierdas. XCM Madre del Agua 2017

Unai Yus, ni te caigas, ni rompas, ni te pierdas. XCM Madre del Agua 2017

Mi abuela, con esa sabiduría que dan los años me decía: “cariño, vete a las carreras pero no te caigas y no rompas nada”. ¡Qué listas son las abuelas!, saben hasta de ciclismo. Saben que si no te caes, no rompes nada y no te pierdes tienes más posibilidades de ganar que si incumples su petición. Y ayer así fue, el único de los tres corredores más fuertes de este momento en Tenerife que no se cayó, no se perdió ni rompió nada, ganó. Enhorabuena Sergio por ganar y por hacer caso a las abuelas.

XC Madre del Agua, sólo en su  3ª edición, pero una carrera con tirón. La carrera de Tenerife con más senderos; una carrera diseñada por corredores, para corredores y eso se nota.  Y allí estaba, en la salida, escuchando la cuenta atrás y con ganas de saldar unas cuentas pendientes. La primera con la propia carrera, había pisado los 2 cajones menos apetecibles del podio, me faltaba subirme a lo más alto del cajón. La segunda, conmigo mismo; necesitaba volver a tener las piernas de carreras atrás, y de paso, saldar deudas con mis rivales y hacerles morder el polvo.

Salida del XCM Madre del Agua 2017 55km

Salida del XCM Madre del Agua 2017 55km

Pitan y Adriano Cordovés sale como alma que lleva el diablo. A la vejez, viruela dicen… y así se lo tomó el corredor más carismático del btt tinerfeño. Por suerte no le duró mucho el achuchón, pero allí estaba su compañero Jacob Reyes para recoger el testigo, pero no era su día y no nos torturó demasiado tiempo. Él y Sergio Flores marcaban el ritmo de un grupo numeroso hasta la entrada del primer sendero donde Sergio, que lo conocía entró con el cuchillo entre los dientes. Entro segundo y de golpe se me apaga la luz. No veo nada, voy a bulto, y Sergio se me va unos metros. Por suerte el sendero se pone para arriba y entra algo más de luz y pillo la rueda. El plano vuelve a cambiar, otra vez para abajo y otra vez una zona muy frondosa donde no entra luz. Sergio baja cómodo, yo dejando un pequeño espacio de seguridad y Pedro subido a mi chepa. Me cuelo de trazada, Pedro me pasa y me sacan unos metros que se convierten en segundos, 10-12 máximo, pero Pedro quiere marcar la carrera ya. Y no llevamos ni 6 kilómetros. Pero Pedro no se acordaba o no se quiso acordar de las abuelas, y se tiró a muerte, arriesgando y esas apuestas a veces salen bien, pero a veces no salen como deseas.

XCM Madre del Agua 2017

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Voy bajando y me encuentro a Pedro con la bici en una mano, el GPS en la otra, el casco torcido para un lado y las gafas torcidas para el otro. La moneda que ha tirado al aire le ha salido cruz y ha pillado cacho. Le pregunto si está bien, me dice que sí y sigo para abajo. Cuando paso la zona técnica miro para atrás y veo que viene, me alegro, no me gusta que los rivales se tengan que retirar o se hagan daño. Me gusta ganar con los rivales al 100%, y hoy solo pienso en ganar. Pillo a Sergio y me pregunta por Pedro. Le digo que viene por detrás, que ha arrancado. Me dice que menos mal, que se ha caído delante suyo y que el golpe ha sido de campeonato. Lo siento por él, pero ahora que sé que está bien, o más o menos bien, yo no espero. Él no me espera para abajo… así que, ahora yo no espero. Ya se sabe en la guerra no se hacen prisioneros.

Empieza la parte de subida de la carrera, son aproximadamente 20 kilómetros con bastante más subida que bajada hasta pasar el parque de Las Lagunetas. Ritmo pestoso, marcha militar para que no entre Pedro. Y para mi sorpresa Sergio cede unos metros. Me extraña, porque es de los que se enganchan y no juegan al gato y al ratón. Si puede, se suelda a tu rueda y pasa al relevo. Si pierde un par de metros es que no va cómodo. Pruebo y se confirma, no puede seguir mi ritmo. La verdad es que me encuentro bien, así que toca apretar y gestionar, no cometer errores.

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Encadeno subidas largas con alguna pequeña bajada que permite que baje el pulso y la musculatura se oxigene, pero yo sigo a lo mío; agachar el lomo, escuchar mis jadeos y  los latidos de mi corazón. No puedo dormirme pero tampoco me puedo pasar y explotar como el domingo pasado. Me siento mejor y eso me permite subir rápido sin exprimirme como un limón. Voy concentrado, casi no miro hacia atrás, cuando vas seguro y te sientes fuerte miras hacia delante. Cuando flojeas y no estás seguro, miras hacia atrás. Sigo subiendo, apretando, comiendo y bebiendo pensando en el avituallamiento de Las Lagunetas.

Apuro lo poco que me queda en el botellín, me chupo un gel, pillo un botellín lleno y subo como si no hubiera un mañana el último kilómetro del infierno. Por fin corono el punto más alto de la carrera. Según el perfil lo más duro ha acabado, pero el año pasado aprendí que el final de esta prueba engaña y se hace muy largo. Empiezo a bajar una zona muy pronunciada y rota y me acuerdo del consejo de mi abuela, así que bajo con precaución. Varios tramos de pedaleo rápido, llanos y en ligera bajada me dejan a la entrada del primero de muchos senderos. Empieza el disfrute máximo, pero sin pasarse. El año pasado disfruté tanto buscando el flow que Jacob Reyes me pilló por detrás y me levantó la carrera. Así que, en contra del consejo sabio de mi abuela, bajo arriesgando en algunas zonas y disfrutando en todas como un niño.

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

No sé el tiempo que llevo, así que aprieto en las subidas y llanos y arriesgo pero sin pasarme en las bajadas, pasando en los senderos en algunos momentos la zona de confort disfrute a la adrenalina y agonía. Si quiero ganar tiene que ser así. Pero… me olvidé del consejo y me dejé llevar por el subidón de adrenalina colándome en un cruce. Había una flecha antes de un cruce, parecía que era para abajo y la adrenalina te decía que siguieras bajando. Pero, la realidad era que había que frenar, girar, cambiar y subir por otro sendero. Yo sigo bajando y engancho un tramo de asfalto, resto, muy pronunciado, muy rápido. En carrera piensas rápido, pero a 50 km/h, para cuando te das cuenta que te has equivocado has bajado muchos metros. Metros que se hace eternos y muy lentos cuando las rampas son de más del 12% de desnivel y quieres volver al recorrido. Metros en los que te acuerdas de lo que te decía tu abuela y sobre todo te acuerdas que no quisiste meter el track en el GPS por dejadez. Metros en los que te das cuenta que muy posiblemente has perdido la carrera.

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Unai Yus en XCM Madre del Agua 2017

Vuelvo al recorrido, intento no pensar en el error y pregunto a la gente cuantos han pasado. Me dicen que solo uno, que voy segundo. Un poco más adelante me lo confirman con un ánimo que el primero está ahí mismo…

Pero el “ahí mismo” de la gente es un mundo para mi. Empieza el baile de referencias, en un cruce me cantan 30, en otro 40, en otro un minuto, otra vez 30, pero la realidad es que en ningún momento veo la espalda de Sergio. Es difícil no rendirse, es difícil seguir concentrado intentando recortar cuando sabes que has perdido la carrera por no hacer caso a un sabio consejo… pero yo lo hago, aunque no será suficiente. Sergio Flores ha sido el mejor, no el más rápido ni el más fuerte, pero sí el mejor y los mejores son los que miran el mundo desde el peldaño más alto del pódium. Pedro, haciendo de tripas corazón y casi in extremis consigue terminar tercero robándole el caramelo a Rubén Amador cuando estaba apunto de comérselo.

Las espadas siguen en todo lo alto en la Copa Tenerife MTB.