Unai Yus: que viene el coco, en la Superbike Marathon Tenerife 2017

Empieza la Copa Tenerife de MTB maratón por todo lo alto, con 2 etapas en la Superbike Marathon. El sábado teníamos una preciosa, rápida y dura cronoescalada donde había que cruzar el Monte del Agua desde el barrio de Portaletas hasta Erjos. Bueno, ese era el plan, pero unas obras en la pista hicieron que se recortaran 2 kilómetros… y gracias, ¡jejeje!

Logísticamente era un poco engorroso, ya que de la salida a la meta hay solo una pista directa, con lo que la mayoría de los corredores decidimos aparcar en el punto alto y bajar en bici. Para recoger los dorsales había que estar como muy tarde 1h antes de que empezara la crono, y yo que salía el último… Bueno, me salvó el Mesón del Norte, ¡jejeje.!

Superbike Marathon 2017

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

El fin de semana se presentaba intenso y duro, cronoescalada el sábado por la tarde, cambio de hora en la noche del sábado al domingo y madrugón para estar en la salida a las 09:00 de nuevo en Erjos. Pero las cosas hay que hacerlas bien, poner buenos cimientos y eso es lo que hice, calentar bien y mucho para una cronoescalada bastante explosiva. Voy viendo cómo van saliendo corredores y sigo con mi rutina. Cada vez queda menos, y casi sin darme cuenta veo salir a Pedro Rodríguez y me llaman a salida. En 30” empieza la fiesta.

Salgo rápido, sin ir al choque, pero rápido. Busco en la primera subida de 2 kilómetros aproximadamente coger ritmo, no perder tiempo y empezar a disfrutar de aquí para arriba. Las salidas son solo cada 30”, pero no consigo ver a Pedro en ningún momento. No espero doblarlo, pero me motivaría mucho verlo en alguna curva. Nada, enlazo curva tras curva y a quien veo es a Yacomar. Ha tenido una caída dura esta semana entrenando y lo está pagando. Lo siento por él, pero esto es una carrera y no se hacen prisioneros. Sigo subiendo, enlazando curvas sin poder disfrutar de la maravilla del monte del agua y paso  a varios corredores más.  Parece que tengo fuerza en las piernas, pero duelen, no consigo exprimirme a tope, el esfuerzo es demasiado explosivo para que parezca que vas medio bien. Sé que todo el mundo va comiéndose la cabeza… Último kilómetro, último esfuerzo y doblo a Suso y Briac para entrar en boca buscando aire como un pez fuera del agua.

Superbike Marathon 2017

Cabeza de carrera km6.5 Superbike Marathon 2017

Paro el Garmin en 23:42, Pedro me pregunta y dice que a él le ha marcado 23:40. La cosa está caliente y además no tenemos ni idea del tiempo de Sergio Flores y eso nos tiene intranquilo a ambos. Los jueces tienen a bien enseñarnos mi tiempo y el de Pedro, hacemos la cuenta y parece que he ganado por 3”. ¡Joder… qué agonía! Pero lo peor está por llegar, cuando cuelgan las clasificaciones oficiales me doy cuenta que hice mal la resta y los segundos son 7 a favor de Pedro. Y no solo eso, Sergio Flores me está soplando la nuca, a 5”. Eso sí que escuece… Toca intentar descansar y darlo todo mañana. Va a ser duro pero entretenido.

Las ojeras, el sueño que teníamos y el frío que hacía era el comentario generalizado en la salida de Erjos. Por delante casi 7 kilómetros de neutralizada para subir hasta el área recreativa de San Jose de Los Llanos. Si alguien creía que iba a entrar en calor, se equivocaba. 5ºC marcaba el  Garmin… y el dolor en los dedos de las manos lo confirmaba. Llaman a parrilla a los 10 primeros corredores y salimos. Joan Cabrera es el primero en atacar y Jacob Reyes le sigue el juego. Pero es un juego de niños, nadie va bien, estamos congelados y tenemos las piernas de madera. Nadie quiere atacar porque no puede, y todo el mundo está encantado con este ritmo alto pero cómodo. Así van pasando los kilómetros hasta que llega el segundo cortafuegos. Las veces que miro atrás veo que somos bastantes corredores, incluso más de 10 cuando el ritmo baja.

Pedro Rodríguez y Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Pedro Rodríguez y Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Pero un cortafuegos es un cortafuegos y marca la carrera. Voy segundo en el cruce, pero el voluntario no nos esperaba, no nos avisa por dónde es y medio nos colamos, con lo que por circunstancias entro primero en lugar de entrar a rueda de Pedro.

Y empieza el juego, tenso, saco unos metros a Pedro, pero aún queda un mundo y le doy carrete y vuelve. Personalmente creo que el juega como yo. Me deja ir, para ver si pico y me cebo, pero rápidamente tira de la cuerda y recoge el carrete. Jugamos, pero jugamos a un juego que duele. Por detrás cada uno va a su guerra. Y a mi no me da para mirar hacia atrás mas allá que Pedro porque la subida es bastante técnica. Justo antes de coronar nos encontramos con una zona de piedras muy sueltas y muy redondas, imposible de pasar montado con el corazón en la boca. Y ya se sabe, si hay que correr o casi-correr y montarse en la bici… soy mortal. Abro un bonito hueco de 10-12” y aprieto fuerte ya que viene una larguísima bajada hasta la Casa del Agua primero y hasta El Lagar después y prefiero tener un poco de colchón.

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Me tiro para abajo disfrutando, voy bajando agusto y llegamos hasta La Casa del Agua. No sé si habré abierto más hueco, pero al menos no me está recortando. La segunda parte me gusta menos, está más suelta, con mucha piedra y para colmo las motos que van abriendo carrera se despistan y van muy cerca. No es que me hagan frenar, al menos no me lo parece, pero bajar con una moto delante y otra justo detrás de ti resulta bastante incómodo. Hasta el punto que de repente escucho un grito y es Pedro pidiendo paso a la moto. Imaginaos lo cerca que venía la moto de mi…

Seguimos bajando juntos, con precaución, sin dormirnos pero sin hacer tonterías y al llegar al Lagar Lolo de León nos pilla y nos pasa. Para su desgracia ha llegado en un mal momento, empieza otra subida, la subida en la que he decidido que me la voy a jugar. Arranco y Lolo se aparta como diciendo… yo a ese juego no quiero jugar. Pedro sí quiere. Tenso, aflojo, me pongo de pie y aprieto. Bajo un diente, escucho que él hace lo mismo. Me siento y subo un piñon. No sé si él va sentado o de pie pero escucho que sube 2 coronas. Sigue el juego, me vuelvo a poner de pie y clack, un piñón abajo. Pedro aguanta. Mantengo el ritmo. Jadeo, babeo, pero escucho la respiración de Pedro. Eso quiere decir que va sufriendo. Insisto. Pero las piernas me van a explotar, así que me siento, levanto 2 piñones y aflojo un poco. Escucho su respiración, no puedo dejarle descansar, así que, aunque sienta que se me va a romper algo dentro vuelvo a cambiarle el ritmo. No puedo, me arden las piernas, me siento y Pedro me arranca. ¡Será cabrón!, pienso en un primer momento. Pero me rehago y me autoengaño pensando que lo ha hecho para demostrarme que va fuerte y eso quiere decir que no va bien, que quiere tregua. Y la única manera de lograrlo es metiéndome miedo. Pues va a ser que no. Cuando él decide aflojar, allá voy. Y aguanta. La verdad es la que subida está siendo para haberla grabado en video… madre mía. Bajo un poco el ritmo y sigo apretando, y cuando menos lo espera, el dique cede. Veo que entra un poco de agua, insisto y el boquete, poquito a poco, se va agrandando. Cada vez hay más agua en medio, el hueco es mayor, pero este Pedro es más correoso que la carne mala, no cede ni aunque le peguen con un palo.

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Ya no hay marcha atrás, a tope o casi, hasta arriba. Voy agrandando el hueco, ya soy virtual líder, pero aún falta mucho. A lo lejos veo a Sergio Flores, no me puedo relajar… Corono la subida y empiezo a bajar por La Tubería. No sé qué ventaja tengo, pero el hueco es grande. Bajo fuerte, sin arriesgar pero seguro, concentrado, me siento bien. No veo a nadie, toca aguantar o morir, ya no se puede parar. Sigo por una zona rápida hasta llegar de nuevo al Lagar. No cojo agua. ¡error!, sigo apretando. Voy bien, me siento fuerte, pero… la alegría suele durar poco en casa del pobre. Noto que no me sube el pulso como antes, lo veo en el GPS. Estoy subiendo entre 5 y 8 pulsaciones por debajo de la subida anterior. Intento apretar pero no voy más. Sigo primero, sigo sin ver a nadie. Toca la épica, sufrir, aguantar, gestionar e intentar llegar a meta. Voy pasando gente de la distancia corta, me animan, yo los animo, pero cada vez mis ánimos son más leves, hasta ser un simple gruñido.

Paso el cortafuegos de vuelta y toca remar, una pista picando para arriba interminable. Yo sigo con mi guerra psicológica, tengo que intentar seguir apretando aunque el pulso no suba. Y… de pronto… escucho a un tío jadear como si se fuera  a morir. Miro atrás y es Pedro, pegado a mi rueda. No puede ser, se me cae el mundo a los pies. No miraba para atrás y no me lo esperaba. Pero saco el orgullo y le arranco. Acaba de llegar, voy a intentar matarlo mentalmente, ya que por fuerzas no puedo. Pero nada. Y cuando crees que algo puedo ir mal, siempre podrá ir peor. Sergio Flores ha llegado con Pedro y pasa, se pone primero y empieza a marcar un ritmo infernal. Parece que acaba de salir, parece que su carrera se acaba en la siguiente curva. Esto es demasiado para mi, ¡me rindo!

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

Unai Yus. Superbike Marathon 2017

No suelo hacerlo, pero cuando no te la has jugado de lejos porque no confías en jugártela al final, te puede salir bien y ganar o puedes caer con orgullo. No me gusta correr escondido, el resultado hubiera sido el mismo pero, al menos, de esta manera puedo decir que estuvo a punto de ganar el menos fuerte de los tres. Tenía 7″ de desventaja con Pedro y 5″ de ventaja con Sergio. Pero eso ya no cuenta. Ellos siguen volando, yo me limito a minimizar daños, gestionar la ventaja y llegar a meta sin que me pillen por detrás para asegurar el cajón.

Se intentó, se luchó, se disfutó y… estuve a punto de conseguirlo. No soy nada marcial, es más, no me gusta la parafernalia militar, pero esta vez acepto aquello de “cayó con honor defendiendo su causa”. Y sin tiempo a nada nos vemos el próximo domingo en el III XC Madre de Agua.